El austrofascismo
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El término de austrofascismo es empleado por la historiografía para calificar al régimen autoritario que se implantó en Austria entre 1934 y 1938. Sería un régimen corporativo (Ständestaat) sobre la base del Frente Patriótico o Vaterländische.
En mayo de 1932, el Partido Socialcristiano alcanzó el poder y Dollfuss fue designado canciller de Austria. El problema es que no contaba con una sólida fuerza en el Parlamento, y necesitaba el apoyo del partido conservador Landbund y del Heimwehr, la organización paramilitar nacionalista.
En la fuerte crisis parlamentaria de marzo de 1933, Dollfuss actuó con contundencia para imponer un régimen autoritario. Para ello apeló a la Ley de emergencia de 1916, es decir, de la época de la Gran Guerra, que permitía al canciller gobernar a base de decretos y sin contar con el poder legislativo.
Dollfuss declaró el 7 de marzo que el parlamento se había “autodisuelto”. La oposición socialdemócrata y centrista no se puso de acuerdo para conjurar la medida. Cuando el 15 de marzo, los diputados de la oposición intentaron ocupar sus escaños, la policía impidió su entrada. Si la oposición italiana al fascismo se había negado a participar en el parlamento en la conocida como Secesión del Aventino, la austriaca no pudo entrar en el suyo.
En mayo los socialcristianos fundaron el Frente Patriótico. El partido defendía un acusado nacionalismo austriaco contrario a ultranza a la fusión con Alemania. Además del nacionalismo, su programa era muy conservador y estrictamente católico. El miedo a la fuerza de la socialdemocracia y en el contexto de un período tan convulso y de crisis como el de los años treinta cuando la solución filofascista se presentó como muy atractiva para las derechas europeas, Dollfuss transformó el partido clásico de la derecha austriaca en la nueva solución organizativa filofascista.
El nuevo Gobierno se puso en marcha para dictar medidas contrarias al ejercicio de las libertades políticas. Además, devolvió a la Iglesia su poder en la educación pública anulando el laicismo educativo. Por otro lado, persiguió a la oposición. Se dictó la disolución del partido comunista pero también del nacionalsocialista en junio.
Los socialdemócratas contaban con una milicia armada para resistirse, la Republikanischer Schutzbund, pero su fuerza no podía competir con la Heimweher. El canciller ordenó su disolución y el partido socialdemócrata no reaccionó en ese momento. Pero los socialdemócratas sí lo hicieron en febrero de 1934 porque se opusieron por la fuerza a una requisa policial en Linz el 12 de ese mes. Eso provocó un enfrentamiento armado en Viena y Graz, principalmente. Las milicias filofascistas y las socialdemócratas se enfrentaron en lo que, en realidad, podría ser considerada una guerra civil. Las tropas intervinieron y la milicia socialdemócrata fue vencida definitivamente el 16 de febrero.
Este hecho fue aprovechado por Dollfuss para promulgar la Constitución del primero de mayo de ese mismo año, la Maiverfassung. Era el nacimiento del Estado corporativo, con evidentes influencias italianas, y donde se reducían claramente los derechos y las libertades.
Pero el 25 de julio, el canciller fue asesinado por los simpatizantes nazis en la capital. Para sucederle se nombró a Kurt Schuschnigg, un antiguo socialcristiano, miembro del Frente Patriótico, y con la intención de seguir una política continuista.
El austrofascismo vendría a ser una mezcla del fascismo italiano, pero con un fortísimo componente clerical, consagrado en el Concordato de 1934. Puso en marcha la fórmula corporativa, contraria al parlamentarismo liberal y democrático, y fuertemente autoritaria y represiva hacia todas las oposiciones políticas. El austrofascismo creía firmemente en la diferencia entre Austria y Alemania, basándose en la tradición cultural, pero, sobre todo, en la religión, afirmando que Austria era completamente católica, no como su vecina.
El corporativismo no sólo era político, sino, sobre todo, económico. No se cuestionó la propiedad privada, siguiendo las enseñanzas fascistas italianas.
Por su parte, el austrofascismo no fue antisemita ni buscó la persecución de la comunidad judía austriaca.
En todo caso, fiel a los principios del fascismo, la versión austriaca imitó las distintas organizaciones que se pusieron en marcha, tanto en Italia como en Alemania. Estaría la Nueva Vida, esto es, Neues Leben, fundada en 1936 para organizar el tiempo libre de la población. La Acción Defensiva de las Madres (Mütterschutzwerk) se dedicaba al fomento de la natalidad, y se organizó en 1934. También tuvo fuerzas de choche, las brigadas de asalto del Frente Patriótico que se denominaron Sturmkops (1937). Por fin, los jóvenes estaban encuadrados en la ÖJV, Österreichisches Jugvolk.
La prensa estaba fuertemente censurada, además de que se suprimieron los medios socialdemócratas y comunistas. Por su parte, la prensa extranjera que apoyase a la oposición no pudo venderse en Austria. En 1937 se creó el Ministerio de Propaganda.
Aunque se permitió la prensa pangermana, estuvo muy vigilada a través de un cuerpo de inspectores en cada redacción.
La educación, como ya hemos apuntado, pasó a estar muy controlada con fuerte presencia de la Iglesia. Es más, se llegó a expulsar a los maestros que estuvieran afiliados a los sindicatos socialistas. Los que pertenecían a los sindicatos socialcristianos o pangermánicos tuvieron que ingresar, obligatoriamente, en el Frente Patriótico si querían conservar su puesto de trabajo.
El problema del Frente Patriótico fue que no consiguió convertirse en un partido de masas y, en consecuencia, no pudo frenar el auge del sentimiento pangermánico en amplias capas de la sociedad austriaca hasta que Berlín, después de una intensa campaña de promoción del terrorismo, los tumultos callejeros y las manifestaciones, puso en marcha el Anschulss, produciéndose la anexión el 13 de marzo de 1938. El nazismo había vencido a la versión fascista austriaca.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.