Las Juventudes Socialistas en la primavera de 1966
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El Consejo General de la Federación Nacional de Juventudes Socialistas se reunió entre los días 10 y 11 de junio de 1966 para estudiar la situación de España y definir la posición de las Juventudes en esos momentos. En el Consejo estuvieron miembros residentes en España y fuera de ella.
En primer lugar, se estableció la posición política. Los jóvenes socialistas ratificaban su total apoyo al Partido Socialista, del que se consideraban su vanguardia y la escuela donde se forjaban sus militantes.
Para salvar a España de la dictadura los jóvenes socialistas consideraban que la mejor solución era la propuesta que el PSOE ofrecía a los españoles y que pasaba por la instauración de un gobierno provisional sin signo institucional para devolver al pueblo sus libertades suprimidas y pudiera abrir un cauce a la voluntad nacional libremente expresada.
Bajo esta base, las Juventudes Socialistas declaraban que no apoyarían ni respetarían, ni acatarían régimen alguno que fuera implantado sin el consentimiento del pueblo soberano.
La Federación veía con agrado cómo las generaciones encuadradas en organismos creados por el régimen franquista contra el pueblo español se rebelaban contra las jerarquías que denominaron como retrógradas y se declaraban abiertamente contrarias el Estado franquista.
En vísperas del aniversario del golpe de julio de 1936, las Juventudes Socialista lanzaban un llamamiento a la unión de todos los jóvenes españoles e buena voluntad y amantes de la democracia para hacerse cargo de las responsabilidades que les corresponderían y, trabajando conjuntamente, colocar a España al mismo nivel que el resto de países europeos, y conseguir la emancipación del pueblo español.
Una vez liquidado el régimen franquista las pasiones debían desaparecer para poder llevar a cabo la reconstrucción nacional. Y pensaban que los jóvenes eran los que mejor podían conseguir este objetivo al no haber vivido la guerra.
En materia sindical, los jóvenes socialistas se solidarizaban con la UGT y expresaban su simpatía hacia la Alianza Sindical Española, a la vez que apoyaba la consigna de abstención en las elecciones sindicales que se iban a celebrar en España. No se podía combatir a la dictadura y a la vez proporcionar nuevas fuerzas para reforzar el sindicalismo vertical. En ese sentido, los jóvenes socialistas eran fieles a la estrategia ugetista de la no colaboración.
Los jóvenes socialistas animaban a todos los jóvenes a estudiar y defender el programa mínimo que había elaborado la UGT.
Por fin, los jóvenes socialistas manifestaban su solidaridad con los universitarios españoles en relación con los últimos acontecimientos en Barcelona y Madrid. Dicha solidaridad se extendía también hacia los profesores.
Hemos trabajado con el número del 21 de julio de 1966 de Le Socialiste.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.