La Zamacolada de Vizcaya
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El conflicto de 1804, conocido con el nombre de Zamacolada, en Vizcaya debe ser entendido en el contexto del tradicional conflicto entre la Villa de Bilbao y el mundo rural del Señorío de Vizcaya, además de la vinculación con la cuestión foral. Sería la última de las matxinadas o machinadas vascas, cuyas características generales hemos estudiado en otro artículo de este periódico.
En 1792, la tensión comenzó a subir cuando el diputado José Ramón Aldana intentó debilitar el monopolio comercial de Bilbao con el proyecto de levantar un puerto en Mundaka, aunque no pudo hacerlo porque estalló la Guerra de la Convención en la que participaba España contra la Francia revolucionaria. Pero la idea no calló en el olvido, ya que terminada la guerra se pensó en un puerto al otro lado de la ría, en la Anteiglesia de Abando, un verdadero problema para el comercio de Bilbao porque, además estaría gestionado por instituciones forales del Señorío. Su autor era Simón Bernardo de Zamácola, escribano de Dima. A partir de entonces se produce un enfrentamiento entre partidarios y contrarios de la idea del puerto. Los favorables eran un conjunto de nobles y notables del campo sin intereses en Bilbao. Los contrarios, lógicamente, se encontraban en dicha Villa: el Ayuntamiento, la burguesía comercial a través del Consulado, propietarios y hasta el propio clero del Cabildo. En Madrid se apuestó por el proyecto de Zamácola. Un grupo de enviados a la Corte, entre los que destacaron miembros de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, consiguieron que Godoy otorgase un decreto por el que se daba permiso para la construcción del puerto de la paz en Abando. Eso ocurría a finales de 1801. La habilitación de Abando se confirmó en noviembre de 1803 a pesar de las alegaciones y recursos presentados por los bilbaínos. En 1804 se determinó, por fin, que el puerto quedaría fuera de la jurisdicción del Consulado de Bilbao.
En las Juntas Generales de julio de 1804 la facción de Zamácola a favor del puerto celebró su victoria. El propio Zamácola leyó un discurso donde explicó las gestiones realizadas en la Corte y donde anunció que se iba a modificar el tradicional sistema militar vizcaíno.
Empezó a correr un rumor sobre una contraprestación que vulneraba privilegios vascos. A cambio del puerto, se había concedido a Godoy un plan de leva militar, un verdadero contrafuero. Estalló la violencia por todo el Señorío, especialmente en las anteiglesias cercanas a Bilbao, la Zamacolada, nombre que deriva del escribano autor del proyecto del puerto. Se atacaron los almacenes de armas, al corregidor, al diputado general y a los síndicos. Se obligó a celebrar nuevas Juntas Generales. En dichas Juntas se sustituyó el plan de leva por un donativo de un millón de reales. Aún así el proyecto de puerto de Zamacola no fue desechado del todo y solamente el estallido de la Guerra de la Independencia desbarató completamente la idea.
La represión de la Zamacolada fue muy dura con detenciones, destierros, multas y secuestros de bienes. El ejército real entró en el Señorío y se suspendió durante un tiempo el régimen foral. Vizcaya tuvo que pagar los gastos ocasionados por las tropas. El rey terminaría otorgando el indulto en 1807.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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