Los socialistas contra los pasos a nivel en 1930
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El 17 de abril de 1930 se produjo un trágico accidente en un paso a nivel de la localidad de Gilet, a treinta kilómetros de Valencia. Al parecer, el paso se encontraba en un recodo pronunciado de la vía férrea, con problemas para ver con tiempo a los convoyes. Un tren minero de Ojos Negros iba a gran velocidad, y la guardabarrera se dispuso a echar las cadenas, pero al hacerlo fue alcanzada por el convoy, muriendo en el acto. Pero, además, un autobús de la línea de Valencia-Segorbe, que también iba a gran velocidad, rompió la cadena, estrellándose contra el tren, que siguió su marcha llevando enganchado el autobús, derribando árboles y haciendo un recorrido de trescientos metros. Al final perdieron la vida doce personas.
La magnitud del hecho provocó que desde las páginas de El Socialista se exigiese la desaparición de los pasos a nivel, recordando que no había sido un único suceso, porque se habían producido otros. Esta petición iba acompañada de un análisis sobre los cambios en las comunicaciones y el transporte con visión de futuro.
En el periódico se afirmaba que España era un país de imprevisiones. Se ponía como ejemplo la tragedia del madrileño Teatro de Novedades para que se adoptasen medidas protectoras para los espectadores. Lo mismo, se vaticinaba, ocurriría con los pasos a nivel (bueno, recordemos que es una cuestión que duró muchísimo tiempo, como bien sabemos). El periódico se preguntaba sobre cuántas catástrofes se considerarían necesarias para que se adoptasen las medidas defensoras de las vidas de los viajeros.
Los socialistas afirmaban que se había cambiado mucho en materia de circulación, con un aumento de los automóviles y de los pasajeros en los ferrocarriles, anunciando que en poco tiempo la circulación automovilista sería más importante que la ferroviaria. Y, además, se circulaba cada vez más deprisa. Por eso se hacía necesario poner comunicaciones en relación con las nuevas necesidades de la circulación. Los pasos a nivel, por lo tanto, debían desaparecer, del modo que propusiesen los técnicos, sin reparar en el dinero porque las “vidas que se pierden no hay dinero que las pague”. El objetivo era evitar hechos trágicos como el que había ocurrido.
Por fin, sobre la cuestión de las responsabilidades, los socialistas creían que, además, de las legales (habían sido detenidos el maquinista y el fogonero), había otras de tipo moral, y que tenían que ver con la imprevisión.
Hemos trabajado con los números 6612 y 6613 de El Socialista, de 18 y 19 de abril de 1930.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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