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Aprendiendo de Léon Blum con Edouard Depreux


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En marzo de 1952 salió publicado en El Socialista un artículo de Edouard Depreux donde exponía las lecciones que, a su juicio, el destacado líder del socialismo Léon Blum aportaba desde su tumba, cuando se cumplían dos años de su fallecimiento (abril de 1950). Esas lecciones tienen que ver, como hemos comprobado, con los tres momentos en los que tuvo la máxima responsabilidad gubernamental antes y después de la Segunda Guerra Mundial.

Depreux se lamentaba porque ya no se podía contar con los consejos valiosos de Blum en esos momentos complicados para Francia, tanto internamente, como en relación con el ámbito internacional y colonial.

Por lo que contaba Depreaux existía la creencia de que Blum había sido demasiado inteligente, excesivamente sutil para ser un hombre de acción. Ciertamente, afirmaba había sido todo un maestro en el análisis, pero con sus actuaciones había marcado la impronta de la República en tres momentos fundamentales. ¿Cuáles?, los que expuso y de ahí el título que hemos puesto a nuestro artículo:

  1. Gobierno del Frente Popular en 1936. En diez semanas de febril actividad se realiza lo siguiente: semana de cuarenta horas, contratos colectivos, vacaciones pagadas, plan de grandes obras públicas, nacionalización de las fábricas de armas, Oficina del Trigo, prolongación de la escolaridad obligatoria de los trece a los catorce años, reforma del Estatuto del Banco de Francia, primera revisión de los decretos-leyes de Laval, medidas contra el fraude fiscal y la evasión de capitales, reorganización del seguro-crédito, organización del mercado de carbones, represión del alza ilícita, y retiro de los obreros mineros. Depreux consideraba que en ninguna época histórica francesa, después de la Convención o la Comuna de París, se había legislado tanto. Pero, además de la cantidad estaba la calidad, con leyes breves, claras y fáciles de interpretar. En menos de dos meses y medio se había hecho más que durante los cincuenta años precedentes para mejorar de un modo duradero la situación de los trabajadores.
  2. El 12 de marzo de 1938 Blum era encargado de formar gobierno por segunda vez después de que dimitiera el 8 de marzo el gabinete Chautemps, y el 11 de marzo los alemanes se hicieran con Austria. Depreux explicaba que Blum rompió con la rutina parlamentaria y se esforzó por hallar una solución audaz a la crisis. Fue directamente a una reunión plenaria de los grupos de la oposición y propuso a los adversarios políticos la creación de un gobierno de unidad francesa. Algunos fueron convencidos, pero otros no, los que, según nuestro comentarista, antepusieron sus “prejuicios de clase” al patriotismo. Blum no optó por renunciar y planteó ante los senadores conservadores la cuestión de la República social. Pero tenemos que advertir, por nuestra parte, al lector que Blum terminaría por dimitir al poco tiempo, precisamente por la negativa del Senado a darle plenos poderes financieros para atacar la crisis económica. En realidad, en ese momento, se puede dar por finalizada la etapa del Frente Popular, al acceder Daladier al poder.
  3. El tercer gobierno presidido por Blum duró un mes, de diciembre de 1946 a enero de 1947. Contuvo el alza de los precios y trabajó con éxito por el acercamiento entre franceses y británicos.

Depreux se permitía hacer un ejercicio de historia-ficción al recordar la entrevista que tuvieron Blum y el general Leclerc, al que deseaba, al parecer, confiar el Alto Comisionado de Indochina. ¿No hubiera permitido ese plan que reinara la paz en Vietnam en el seno de la Unión Francesa? Depreux recomendaba que se volviera a leer el artículo que Blum había escrito sobre el militar. No cabe duda de que es indemostrable la hipótesis planteada y, además, obvia muchos factores de la época de la descolonización.

En conclusión, Depreux no sólo había pretendido demostrar el trabajo de Blum en la alta responsabilidad del gobierno en tres ocasiones, sino también recordar que siempre había insistido, al igual de Jaurès, en ir a lo ideal y en comprender, a la vez, lo real.

El artículo se publicó en el número del 3 de marzo de 1952 de El Socialista.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 


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