«Txakun Txakür» tendrá su estreno en San Sebastián tras ocho años de rodaje
- Escrito por La redacción
- Publicado en Cultura
«Txakun Txakür» podría ser el comienzo de una canción infantil, un relato marcado por el ritmo de la txalaparta. La película narra la historia de Elise, Añeta, Lüka y sus compañeros, a quienes Elsa Oliarj-Inès filmó durante ocho años en el patio de la ikastola de su infancia, en Xiberoa (País Vasco francés). «Txakun Txakür» parte de una pregunta a la vez sencilla e inmensa: cómo nos convertimos en quienes somos bajo la mirada de los demás. «Txakun Txakür», primer largometraje de Elsa Oliarj-Inès («Les Airs Sauvages / Basahaideak»), tendrá su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La película se ha programado dentro de la sección Zinemira, dedicada al cine vasco, y opta al Premio Irizar al Cine Vasco.
Durante ocho años, Oliarj-Inès acompaña al mismo grupo de niños y niñas, desde sus primeros pasos en la escuela infantil hasta su último año de primaria. Filma cómo surgen y se deshacen las amistades, cómo los juegos en la arena se transforman en juegos de rol y cómo el «ya no eres mi amiga» da paso al «tú no juegas». Poco a poco, aprenden a situarse los unos respecto a los otros: quién lidera, quién sigue, quién decide, quién queda excluido y quién se reincorpora al grupo. Una mañana, Oliarj-Inès llega tarde y se encuentra en medio de una pelea. Ese día, ve cómo toda la clase se vuelve contra una sola niña: Elise. Y se pregunta ¿qué se le había pasado por alto para no percibir cómo iba creciendo esa violencia?
Rodada en euskera en una ikastola, «Txakun Txakür» está profundamente arraigada en un territorio y una cultura. Sin embargo, narra una experiencia que trasciende con creces ese marco: la búsqueda de un lugar propio entre los demás. Al situarse a su altura y darles voz, la película se centra en las complejas relaciones que surgen entre Elise, Añeta y las niñas, así como en la formación del grupo. Es un cine directo que no oculta nada de la violencia inherente a ese tránsito por una infancia vivida lejos de la mirada adulta. «Txakun Txakür» es, a la vez, el relato de una infancia, el retrato de un grupo y una reflexión sobre cómo, desde los primeros años, la mirada de los demás contribuye a forjar lo que somos.
Producido por Limbus Filmak SL («Glittering Misfits», «Calle de los Ángeles», «El Futuro Testamento»), Haruru Filmak(«Petrus», «Matrioskas, las niñas de la guerra») y Solent Production («Jardin noir», «Planter à tous prix», «Rage rage against the dying light»), junto con EITB, y el apoyo del Gobierno de Navarra, Diputación de Gipuzkoa y Laboral Kutxa, el proyecto comenzó como una investigación cinematográfica sobre la construcción de la personalidad. Oliarj-Inès decidió filmar el patio de recreo como un espacio donde observar, sin preguntar directamente, los pequeños gestos, alianzas, juegos y desplazamientos que van definiendo a cada niño y cada niña. Con el paso de los años, las amistades que se crean y se deshacen, los juegos de rol y las frases aparentemente inocentes fueron revelando una microsociedad compleja.
Escrita y dirigida por Elsa Oliarj-Inés, la película cuenta con Amaia Merino Unzueta («Asier ETA biok», «Non Dago Mikel») como montadora. Oihan Oliarj-Inès, Elsa Oliarj-Inès («Nortasünak») y Jon Celestino firman la banda sonora original. Danel Ciaurriz («Ana de día»; «Sustraiak, raíces perdidas») es el responsable del montaje de sonido y las mezclas.
La directora de la cinta Elsa Oliarj-Inès explica: «Txakun Txakür es el relato de una infancia que contendría todas las infancias. Es un relato que se escribe en un presente infinito: el de las infancias que nos habitan a lo largo de nuestras vidas».
SINOPSIS
Durante ocho años, la directora filma a un grupo de niños y niñas en el patio de recreo de su antigua escuela en Xiberoa para comprender cómo cada uno construye su personalidad. Una mañana, es testigo de cómo toda la clase se agrede a una sola niña. ¿Qué se le había escapado para no haber visto cómo crecía aquella violencia?
LA DIRECTORA: ELSA OLIARJ-INÈS
Tras estudiar Literatura y Cine, Elsa Oliarj-Inès se orientó hacia el documental, con el deseo de utilizar como materia prima el mundo que la rodea para convertirlo en objeto de reflexión social y poética, partiendo de la idea de que solo se filma bien aquello que se conoce. Creció en Xiberoa (País Vasco francés) y, aun estando lejos, sigue sintiéndose atraída por esa tierra.
En su primera película, «Dans leur jeunesse il y a du passé», interroga a sus amigos de la infancia que permanecieron en el pueblo sobre aquello que los une a ese lugar. La cuestión de la construcción de la identidad individual en un entorno donde las tradiciones arraigan la vida colectiva se convierte en un hilo conductor de su obra.
En «Les Airs Sauvages» (Basahaideak), acompaña a su hermano —músico e ingeniero de sonido— en un proceso de grabación y rearmonización de cantos antiguos que hablan del vínculo entre la naturaleza y la existencia humana.
Paralelamente, a lo largo de los últimos doce años ha desarrollado «Les Caractères», una serie documental sobre un grupo de niños a los que filma en el patio de su antigua escuela.
Desde 2022, junto a su pareja Bastien Cosson, han regresado a vivir a Xiberoa para abrir Artetxe, un centro de arte contemporáneo.
La redacción
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