Un ejemplo de la soberanía de las logias: la admisión de profanos y masones
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
Una organización tan jerárquica como la masonería se sustenta, en realidad, en el ejercicio democrático y en la autonomía de su unidad básica, esto es, la logia, por encima de una organización superior, es decir, una obediencia, ya sea una Gran Logia, ya un Gran Oriente. Y eso se demuestra en muchos aspectos. En esta pieza nos fijamos en el asunto de la admisión en logia de profanos para iniciarse o de otros masones para afiliarse a la misma.
Cierto es que puede haber distintas reglas para las diferentes obediencias masónicas, pero parece regla general que la admisión de una persona a la logia es potestad de la misma, un derecho que se reserva esta unidad fundamental de organización masónica. No debe ni puede intervenir una autoridad superior, es decir del gobierno de la Gran Logia o Gran Oriente.
Y ese derecho o privilegio, porque en las fuentes hemos encontrado estas dos formulaciones, se basaría en el hecho de que los miembros de la logia, los hermanos de la misma, serían los únicos jueces competentes para decir las admisiones. El empleo en las fuentes del término de juez no es baladí ni caprichoso. Se usa, a nuestro entender, porque los hermanos de la logia tienen que juzgar si un profano que “ha llamado a las puertas del templo”, debe ser admitido, después de un proceso más o menos complejo y que culminaría en una ceremonia de iniciación (la masonería, no lo olvidemos, es una organización iniciática). De la misma forma, los hermanos de la logia, esto es, actuando como jueces, también deciden o no admitir a otro hermano de otra logia como afiliado nuevo o en segunda afiliación que es una fórmula que permite pertenecer a dos logias.
Por fin, la decisión sobre admisiones es muy importante en una logia porque supone un cambio cuantitativo, pero también cualitativo que puede mejorar a la misma o generar problemas. Y esas decisiones, insistimos, se toman de forma democrática, una virtud que no dejaremos nunca de señalar cuando hablamos de la organización masónica.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- Los que perdieron la vida en la costa de Ceuta: una prioridad de verdad
- Bibliografía sobre las relaciones entre España y Marruecos en el XIX y principios del XX
- La movilización de las mujeres familiares de parados en Reino Unido (1921)
- La moderación de un conservador sobre Marruecos: el caso de Cánovas del Castillo
- Una reflexión sobre los intelectuales en el socialismo en 1900