Democracia de nuestro tiempo
“Reconocemos que es difícil librarse de la sugestión del pasado. En todos los movimientos revolucionarios ha pasado lo propio. Los revolucionarios franceses tenían siempre a la mano citas clásicas y se creían continuadores de los republicanos griegos y romanos: los doceañistas se hacían la ilusión de que las Cortes de Cádiz venían a proseguir la obra de las Cortes castellanas y aragonesas de la Edad Media. Pero hay que hacer un esfuerzo contra esta sugestión y procurar situarse plenamente en el presente. Todo momento histórico es único. Tiene sus problemas y exigencias peculiarísimas, que han de resolverse de un modo nuevo y original, sin que sea menester para ello desaprovechar lo que en el pasado pueda haber de aprovechable.
- Publicado en Déjà Vu