Quien no estudia la raíz de las cosas se convierte en rebaño. José Martí. El asunto de la paz no se está tomando en serio, lo cual es una grave imprudencia. Lo necesario es un barrido total sobre el tablero de ajedrez y abandonar posiciones enquistadas. Esto ya se debió hacer en 1914, 1939 (1) y 1991, pero los secuestradores del poder, sin ninguna carta de legitimidad, como siempre, lo impidieron. El mundo está ante una inevitable reconfiguración que sólo se puede resolver mediante negociación o choque. Sin embargo, la respuesta está siendo la organización de unos fans histéricos que parece están ante una estrella de rock y no ante una encrucijada histórica en la que debieran participar cabalmente. Los Brics ya pueden medirse con el G7. El año pasado Rusia desplegó un Satán 2. ¿Sabemos qué significa, sobre todo para Europa? En plena fase de fricción no se le puede decir a la mayor potencia nuclear (5.580 ojivas nucleares frente a 5. 044 de EEUU, de un total de 12.121) que se la pretende descuartizar y convertir en cinco estados –cuando no 45; hay comités trabajando para esto-. Sobre todo si ya ha sufrido la experiencia de perder el 25 por ciento de su territorio y casi la mitad de su población. Si algo indigna de esta Europa vaciada de criterios propios es comprobar que unos jefes ineptos (que pierden elección tras elección) se empeñan en seguir la ficción de que dirigen la batalla. La situación actual sobrepasa las butades a las que nos tienen acostumbrados. De la crisis de 2008 no se han sacado consecuencias.