Hervores
- Escrito por Francisco A. Riu
- Publicado en Poetas
Adelante! Porfiado i altanero,
yo lucharé como el soldado antiguo,
de la virtud en el desfiladero:
¡¡El poeta no debe ser exiguo
cuando la humanidad está primero!
El cantor de los grandes arrebatos
no puede permitir en las alturas
tantos tiranos de la escoria natos;
ni se puede lavar como Pilatos
las manos, ante tantas imposturas.
Ya es hora de cantar las profecías
a esta Israel de ídolos decrépitos...
Por eso llevan las estrofas mias,
como ecos de vorájines bravías,
rumores de catástrofes i estrépitos!...
Ya es hora de plantar entre las sectas,
con cada verso, almácigos de lumbre;
i acaudillar las turbas insurrectas
para llevarlas por planicies rectas,
con paso de león, hacia la cumbre.
Ya es hora de volver de los desmayos
en sí, para enrostrar a los soberbios
su torpe usurpación. Quien tenga rayos
levante la cerviz, ¡que los lacayos
no tienen lengua, ni pasión, ni nervios!...
Oh! poetas de espíritus ardientes...
vamos a combatir contra el pasado
aun no muerto en las épocas presentes ..
vamos a descorrer sobre las frentes
del porvenir el límite velado.
Oh! qué noches de trájicos contornos
la aurora rasgará! Qué gran diana
elevarán los musculantes tornos...
i subirá dejos profundos hornos
que cuecen hoi los panes de mañana.
Ya principia el hervor. La levadura
del progreso fermenta desde abajo...
I la grandiosa concepción futura
se funde, se amalgama i se depura
en los almos crisoles del trabajo...
La pobreza no debe ser mancilla.
I ante la usurpación de la fortuna,
caldea mucho mas, mas grande brilla
que el incendio burgués de la Bastilla,
la fogata social de la Comuna!
Oh! cuando corte la igualdad de cuajo
tantas prosapias de la casta ilusa...
i al beso del amor se alce el andrajo!
¡Qué canción mas vibrante: la del tajo!
¡Qué lábaro mas noble: el de la blusa!...
Oh! cuando rotos los vetustos gonces
del social engranaje, no haya yerros
i pontifique la Verdad! Entonces,
de regocijo llorarán los bronces
i de coraje vibrarán los hierros!...
Oh! poetas de espíritus ardientes,
vamos a combatir contra las flojas
sectas de los períodos presentes
¡Vamos a desplegar sobre las frentes
el porvenir de las banderas rojas!