El origen de la desgracia
- Escrito por E. Astol
- Publicado en Poetas
I
Cuando la tierra principió a poblarse
i nuestros ascendientes eran monos,
i el humano lenguaje no existia,
i con visajes se espresaba todo;
cuando los seres por doquier andaban
luciendo formas sin taparse el rostro,
i solo se comía carne cruda,
lo mismo de serpiente que de oso;
cuando casas no había ni ciudades,
í no ee conocían los negocios,
ni las ciencias, ni el arte, ni el dinero,
que la ruina ha traído i el encono;
ni frailes, ni soldados, ni partidos,
ni gobierno autocrático o despótico;
cuando todo era agreste, era salvaje
i no asomaba la vergüenza al rostro;
todos fraternizaban en el mundo,
todos eran felices i dichosos…
II
Pero la luz a su cerebro vino,
i al mirarse a lo lejos unos i otros,
notaron que un apéndice mui feo
llevaban por detras...¡Era horroroso!....
¡Un grito espeluznante, un alarido
de salvaje furor lanzaron todos!...
¡Era el «rabo» el que así les alarmaba,
el que puso a los hombres en un potro,
haciéndoles reunir en un congreso,
de la tierra el primero que conozco!...
En él se decidió, por mayoría,
la supresión total de aquel estorbo;
sin que algunos faltaran qne el proyecto
combatieran con jestos i- su voto,
¡cansa i oríjen de que algunos anden
todavía con rabo entre nosotros!...
III
¡Qué placer! ¡Qué alegría! ¡Qué delirio,
al verse sin apéndice los monos!...
De júbilo hasta hablaron, i gritaban
en distintos idiomas:—¡Somos otros!...
I eran otros, verdad—¡En el momento
a estudiar se pusieron, de mil modos,
las formas de gobierno, las gabelas...
las leyes militares i los códigos
que debian rejir, porque imperara
el dominio de un hombre sobre todos...
¡Al mas osado no le fué difícil
encaramarse en el poder,—pues tontos
han abundado por la tierra siempre,
que sirven de escalón a cualquier mono,
empujan a la albura al mas farsante,
ayudan a subir al ambicioso
i aplauden cuanto ven,—i colocado
aquel infame en el altivo solio,
leyes impuso, obedecer se hizo
i realizó un magnífico negocio!...
IV
¡Pero de allí nacieron,—
para mengua del hombre de hoi o del antiguo mono: —
los vicios, i la envidia, i el orgullo,
la ambición, i los crímenes, i el odio,
la razón del mas fuerte, el servilismo,
la falta de vergüenza i amor propio,
la burguesía vana i altanera
la aristocracia estúpida del oro,
los males que a la tierra aflijen,
la miseria en que el hombre laborioso
se revuelve i se ajita si es honrado,
si hacer no quiere lo que muchos otros:
si no tiene la mano del mendigo,
o no adula i se arratra, por decoro!......