La cruz i el sable
- Escrito por Pascual H. Galvez
- Publicado en Poetas
En el crimen son cofrades:
enjendros de la ambición,
que del Orbe en la estension
van sembrando iniquidades;
sofocan las libertades
que altivos pueblos reclaman:
miles de hogueras inflaman,
millares de horcas tremolan,
donde sus vidas inmolan
los que la verdad proclaman.
Antes que la cruz, la espada
estableció su dominio:
era roja de esterminio,
que en la historia está marcada;
larga cadena, que en cada
eslabón lleva un fragmento
de carne humilde, un sangriento
delator de tanto crimen…..
un yo acuso a los que oprimen
al pueblo esclavo i hambriento.
La cruz castra la conciencia,
aherroja el pensamiento,
mata todo sentimiento
de sublime independencia;
quiso impedir de la ciencia
la viril esposicion
con la feudal opresión:
las llamas del Quemadero
iluminaron el fiero
reino de la Inquisición.
El sable, a su vez, pregona
el derecho del mas fuerte:
es el culto de la muerte.,
que el despotismo sanciona.
a los chacales corona,
cuando se hacen admirar
en el arte de matar:
es el brazo del tirano,
i es su lema el inhumano:
si no morir, degollar….
Patria, dantesca figura,
del sable es la Reina i Diosa
—divinidad tenebrosa
que eternos odios fulgura—
tan negro trono asegura
el mito del cristianismo,
predicando el heroísmo (?)
1» paciencia, la esperanza...
i en tanto el pueblo se lanza
de la miseria al abismo.
Da el pueblo la provisión
de la carne ametrallada:
carne plebeya, quemada
con leña de Inquisición,
negra carne de cañon,
en pocilga concebida,
en la sacristía unjida,
en el claustro fornicada,
en el cuartel flajelada,
i en la fábrica vendida.
Para sus pactos cumplir,
préstanse mutuo sosten
el que enseña a matar bien.
i el que enseña a bien morir;
juntos suelen reprimir
a cualquier Bresci importuno,
que vengar decide en uno
tanto tirano execrable:
a Espartaco inmoló el sable,
la cruz a Giordano Bruno.
Oye, viejo veterano,
tü, que sobre el pecho luces
varias relumbrantes cruces,
mientras apoyan la mano
de tu sable toledano
en la guarnición dorada:
eres figura acabada,
que confirma mi opinión,
sobre la audaz comunion
que hai entre Cristo i la espada.
¡Pueblo! tu jeneracion
a Cristo i Marte inmolada.
por la curz de Torquemada
i el sable de Napoleón,
clama reivindicación!
Destroza, convierte en ruinas
deidades tan asesinas,
tala, corta estos abrojos
i con sus sucios despojos
limpia, Pueblo, tus letrinas.
¡No mas Dios, Patria ni guerra!
Caza i ahuyenta estas fieras;
cocodrilos i panteras
no hayan en la libre tierra
que solo dichas encierra.
¡Proletarios! proclamad
por Patria la Humanidad,
por Dios la Verdad que es una,
i estableced la Comuna
del amor i la igualdad.