Todo es música
- Escrito por Jorge Moya
- Publicado en Poetas
¡Qué bien lo ha entendido
el gran don Fabian,
que es un mi vecino
y es un capellán!
El era sochantre
que cantaba bien
en todo tedéum
y en todo belén.
Y así aunaba el hombre
la celebración
con otra pequeño
remuneración.
Pero en cuanto vino
la revolución,
tomó otra prudente
determinación.
Llegó de la calle,
se arrimó al perchero
y colgó la tela
y luego el manteo.
Y tras el bonete
colgó el balandrán,
y quedó en calzones
el señor Fabian.
Requirió un sombrero
y una americana,
tomó Una postura
más libre y mundana.
Soltó un estornudo,
lanzó una gran tos,
y, haciendo un esfuerzo;
se probó la voz.
Se encontró un artista
daba el do y el sí
y se fué a la calle,
se metió en Martín.
Y a cantar se pulso.
con mucho salero,
las cosas de Luna
y las de Guerrero.
Con las partituras
sale algo mejor
que con los motetes,
gracias al Señor.
Y ahora que le vayan
con complicaciones
de cultos y cleros
y de religiones.
Resuelto el problema,
de fijo dirá
que todo es música,
¡y él sabe cantar!