El “revisionista”
- Escrito por Jorge Moya
- Publicado en Poetas
La ciudad se ha puesto un velo
sobre la cara, curiosa,
y se ha lanzado a la calle.
Es la hora de las citas
amorosas.
Sólo le brillan los ojos
entre las dudas borrosas.
¡Nadie sabe quién la espera,
quién le falta, quién le sobra!
La noche está despeinada.
Ni las luces ni las sombras.
Noche de sueño en la estancia
silenciosa.
Noche, para el doctor Fausto,
creadora
noche, corazón adentro,
tormentosa...
La fecundidad se esconde
bajo un velo, cautelosa.
Un esfumino gigante
desperfilando las joyas
y las sedas y las carnes...
¡ Toda la vida una rosa
que florece, se desangra,
se deshoja!...
Hay una tentación verde,
hay una lujuria roja,
hay un halago que tienta,
un pecado que" retoza
y una gracia que se escapa
bella y loca.
¡La moza,
medio tarasca, pintada
y ojerosa,
viene crujiendo sus sedas!
¡Cómo se viste la mona!
Y el pollo revisionista
-¡vaya moral revisora!—
la empareja, la "castiga",
la atortola.
Detrás se cierra la niebla
protectora.