La fábrica y el templo
- Escrito por Antonio García Vao
- Publicado en Poetas
- I -
Su torre audaz entre lo azul del cielo,
Y la fuerte campana al viento lanza
Sus penetrantes ecos.
El humo del incienso en espirales
Sube y se extiende, mientras va severo
El creyente á rezar sus oraciones
Con fervoroso anhelo.
Ese ronco sonido que se escucha
Del fanatismo, es voz, hondo lamento
De agonizante fe, que al extinguirse
No halla un consuelo.
No pienses torre audaz que el triunfo es tuyo,
Ni vencida caerás por el ateo:
La libertad y la razón unidas
Te harán venir al suelo.
- II -
Chocar de yunques y rumor de ruedas
Se escuchan, de la iglesia no muy lejos,
El gemir la materia—de la industria
En el glorioso templo.
Corónale una enhiesta chimenea
Que incesante columna de humo denso
Arroja, y extendiéndose se pierde
Allá en el firmamento.
Los nobles sacerdotes del trabajo
Sin oraciones, sin ardientes rezos.
Componen, trasformando la materia,
El himno del progreso.
Tú, templo de la industria afanadora,
Alza la frente, que serás eterno,
Mientras el templo que la fe sostiene
Vendrá en ruinas al suelo.