Servidumbre militar
- Escrito por Aristóbulo Echegaray
- Publicado en Poetas
Autómatas
Tronchados de fatigas,
caen como leños sobre las colchonetas.
Mi carne es un pedazo de cansancio
donde rebota el sueño,
y el insomnio me llena de bostezos y hastío.
Espectro deambulante, pasa la imaginaria.
Buenos Aires, mujeres, cafés... ¿Para qué cosa
podremos ser un día útiles los conscriptos?
Centinela
El machete sin filo, la pistolera hueca,
ajustado el correaje y en los ojos la gorra,
no sé cómo la luna no me cae en la boca
dilatada en bostezos.
Compañeros poetas, que esta noche en la urbe
charláis junto a la mesa de café:
podéis vivir tranquilos
que ya os cuida la patria pasablemente bien,
el machete sin filo, la pistolera hueca
aquí en la puerta del cuartel.
Paso alemán
Exactas como exacto cronómetro, las piernas
flexionánse y disíiéndense automáticamente.
Remaduras exactas, remaduras alternas
que al "¡un, dos! " obedecen matemáticamente.
Paso rítmico Como los versos de un esteta.
Paso para erguir pecho y acompañar tambores...
Ensaya el sol nutrida carga a la bayoneta,
nosotros desleírnos en cansancio y sudores.
Primero de Mayo
Somos 70 hombres equipados de guerra,
los machetes dispuestos, los cañones también...
Habrá que hendir cabezas y que picar las calles...
¡Calle la plebe estulta, si no nos quiere ver!
Eas manos proletarias se elevan en la urbe
enarbolando gritos; ¡guay de alzar una acción!
Nosotros — proletarios vestidos de conscriptos —
¡Oh, Dios mío! ¿Qué haremos en tamaña ocasión?