Limosna
- Escrito por Iván Turguénev
- Publicado en Poetas
Pobre, astroso, desvalido,
con acento dolorido,
de mis pasos yendo en pos,
pidióme un débil anciano
tendiendo la sucia mano,
¡una limosna por Dios!
Al oir su voz; plañidera,
sentí compasión. sincera
y lo quise remediar;
nas no llevaba conmigo
nada que dar al mendigo
para su hambre mitigar.
- Perdón, no llevo dinero
- dije al pohe pordiosero -;
perdón, amigo, perdón - .
Y, tendiéndole la mano,
estreché la del anciano
con ternura y emoción.
- Gracias - clamó el indigente,
suspirando dulcemente -:
gracias por vuestra bondad.
Darle la mano a un mendigo
y tratarle cual amigo
es limosna y caridad.