A la abolición de la esclavitud. II
- Escrito por J. A. Sierra
- Publicado en Poetas
Esclava la antigüedad,
quiso, aunque esclava, vivir.
¡Es preferible morir
á vivir sin libertad!
Si tuvo parias ó ilotas
y casias en la opresión,
al grito de «redención»
fueron sus cadenas rotas.
Siervos tuvo el feudalismo
y vasallos los tiranos,
cuando á los hombres hermanos
proclamaba el cristianismo.
Todos á una voz dijeron,
viendo su misera suerte:
¡Antes que esclavos... la muerte!
¡Libertad!... Y libres fueron.
Prosigue la lucha eterna;
de la sociedad es base,
y hoy muestra una nueva fase
la cautividad moderna.
No se alcanza á comprender
que exista en su plenitud
hoy día la esclavitud;
no tiene razón de ser.
La rechaza la conciencia,
se resiste al corazón,
la condenan la razon,
la religión y la ciencia.
Esa raza, que oprimida
bajo un cielo abrasador,
-hoy gimo por su color,
degradada, envilecida,
degradada, envilecida,
Tiene, cual ser racional,
genio para concebir,
corazón para sentir,
y un alma libre, inmortal.
La fuerza á esa raza humilla,
le grava un sello en la frente,
y azota bárbaramente
el látigo su mejilla.
Cautiva en tierras extrañas,
para más explotación,
le venden sin compasión
los hijos de sus entrañas,
Y allí, del martirio en pos,
esta raza, aunque os asombre,
vive, maldiciendo al hombre;
muere, dudando de Dios.
Siglo que grande se mira
y á tanta ignominia cede,
ser un gran siglo no puede;
su ilustración es mentira.
Si civilizado estás,
no sufr.as tanto baldón.
Pues qué, ¿los negros no son
hombres como los demás?
¡Esclavistas inhumanos,
cesen por fin tantos males!
Seamos todos iguales
si todos somos hermanos.
Del progreso humano en pos,
se funde en la libertad,
el hombre, en la HUMANIDAD,
y la humanidad en Dios.
En ese Dios inmortal
que á la humanidad bendice,
esperando que realice
LA ARMONÍA UNIVERSAL.
Esa armonía sublime,
ideal del porvenir,
se alcanza con redimir
A todo el que esclavo gime.
Reine la FRATERNIDAD,
dé al mundo rumbo diverso;
patria... será el UNIVERSO:
familia... la HUMANIDAD.