A la memoria del Hermano Abreu
- Escrito por José Acosta
- Publicado en Poetas
Fué un sembrador del bien, en surco abierto
Por el Dolor y la Desgracia humana;
Oasis de una hambrienta caravana
Del social egoísmo en el desierto.
La acacia del amor plantó en su huerto
Al lucir en Oriente la mañana;
Y semejante al sándalo, aún emana
Aroma de bondad, después de muerto.
No encenagó su vida en la codicia:
Fué de austeras virtudes ejemplar.
Según su humilde historia nos revela.
La muerte se alza haciéndele justicia,
Ya que emulando un sol al declinar,
De noble gratitud deja un estela.