Raíces (Ermita de Santo Domingo, Romancos)
- Escrito por Sergio Iborra
- Publicado en Poetas
Hundir las manos en la tierra
como si nuestros dedos
fueran raíces, lenguas ávidas
que se nutren del fértil limo
o de las voces que palpitan
bajo las ruinas de los templos,
si espléndidos ayer
hoy ya desmoronados.
Volvemos al terruño, a la raíz,
al sentirnos en todas partes huérfanos.
Volvemos y buscamos
en lugares decrépitos señales,
huellas, vestigios, pistas de quiénes somos
para que nos ayuden a cargar
el peso de lo efímero,
afán de nuestros huesos.
Recorremos senderos ya olvidados
para sentir que somos parte
de algo mayor y más profundo;
visitamos ermitas arruinadas
sobre alcores comidos por las zarzas
en busca de respuestas.
Y en los muros vencidos por el tiempo,
en el tacto del verde fugitivo
sobre el gris inmutable de las piedras,
escuchamos la voz que nos revela
que la vida se erige sobre ruinas
y que no somos diferentes
al musgo, al liquen, ni a la hiedra…
Cuán frágil y cuán bella.
(Del libro El Arpa de Ur)
Sergio Iborra
De la biografía de Sergio Iborra (1975), madrileño afincado en Rivas-Vaciamadrid desde hace más de tres lustros, cabe destacar que es licenciado en Economía y funcionario de la Comunidad de Madrid; dos rasgos circunstanciales pese a los cuales ha conseguido ser dramaturgo (y ocasionalmente actor teatral y de cortos cinematográficos), y ver publicados un par de poemarios (Discurso del Polvo, 329, Ed. Endymion; y El Arpa de Ur, 790, Ediciones Vitruvio), con los que espera no haber sido indigno de la milenaria tradición literaria en castellano.