¡Imbéciles, salud!
- Escrito por E. Torralba Beci
- Publicado en Poetas
Cante otra lira cándida
las glorias de los sabios,
del héroe los arrestos,
la ciencia y la virtud.
Yo canto á los imbéciles,
yo abjuro mis agravios
injustos y molestos.
¡Imbéciles, salud!
Yo canto á los imbéciles
que llenan de la tierra
el haz en formidable,
innúmera legión.
Perezca quien su lábaro
contra ellos alce en guerra,
y muera el miserable
que insulte su pendón.
Yo canto á los imbéciles
que todo lo dominan,
que todo lo acaparan,
que en toda altura están.
Ellos desde la cúspide
rayos de horror fulminan,
se estrechan y se ampara
y anulan todo afán.
Yo canto á los imbéciles,
que son la augusta fuerza,
y la final justicia
y la suprema ley.
No existe ningún ímpetu
que su destino tuerza.
¡Loor en tu inmundicia
á tí, oh, fecunda grey!
Yo canto á los imbéciles;
corónenlos de rosas,
elévenlos al Pindo,
son ellos la verdad.
Sangrando ya, y exánime,
de heridas dolorosas,
imbéciles, me rindo;
¡imbéciles, piedad!
Yo canto á los imbéciles,
yo me uno á su cohorte
para arrollarlo todo
como indomable alud.
Yo canto á los imbéciles,
yo exalto á los imbéciles,
yo endioso á los imbéciles:
¡imbéciles, salud!
(Vida Socialista, noviembre de 1912)