Místicas
- Escrito por Gonzalo Díaz López
- Publicado en Poetas
Según afirma la gente
quedó en cinta sor Patricia,
no por el amor que vicia,
sino milagrosamente.
Las mozas de Valle-frío,
dicen que hay en su lugar,
un campanero muy santo
que no hace más qué tocar.
La mujer del boticario,
según cuentan los vecinos,
siempre reza á San Cornelio
para honrar á su marido.
—Señor cura: ¿Cuántos años
me echa usted?— Yo... francamente,
no sé calcular; te echaba,
per lo menos, unos veinte...
^ A un seminarista vi
mirarte con intención,
calcula tú, morenaza,
cuál sería su oración.
—¡Padre mío!—dijo un día
una andaluza con gracia —.
Ostés no llegan á viejos;
siempre están puestos en ama.
Al revolver la calle
y en una esquina,
tropezó un sacerdote
con mi chiquilla.
Y ella cantaba:
«Los curitas tropiezan,
pero se agarran.»
Te vi confesar un día,
la absolución, según dicen,
te la dio en la sacristía.
Un sábado por la noche,
dijo un monago á una chata:
— Con esa nariz no tienes
pa terminar la semana.
Si ingresas en un convento,
ten presente este detalle:
y es, que de joven novicia
pasas en seguida á madre.
(Vida Socialista, agosto de 1910)