La cortesía de las Cortes
- Escrito por Calaínos
- Publicado en Poetas
Ya se han abierto las Cortes;
ahora empezará la guerra...
Aunque al fin en esta tierra
son vanos tales transportes.
Aquí, los puros anhelos
á las Cámaras llevados,
son para los diputados
«discursos y caramelos».
Anuncia cualquier señor,
con acento campanudo,
que piensa tragarse crudo
al Gobierno explotador;
y éste, con suaves recursos,
le hace bajar la cabeza,
y reducen su fiereza
«caramelos y discursos».
Ya sé que habrá dos ó tres
que hablarán con valentía;
pero, en tan grande porfía
nada podrá su interés,
que alguno con dos camelos
cerrará la discusión,
y salvarán la cuestión
«discursos y caramelos».
El pueblo se desentiende,
comprendiendo que en las Cortes
hay escondidos resortes
cuyo mecanismo vende
al que en públicos concursos
hizo de osadía alarde,
y convierten en cobarde
«caramelos y discursos».
Cesen juegos de oratoria;
callen bocas y hablen manos;
que vean vuestros hermanos
que no perdéis la memoria;
y no olvidéis los desvelos
de vuestras fieras campañas
ni endulcen vuestras entrañas
«discursos y caramelos»
(Vida Socialista, febrero de 1912)