¡Marchad!
- Escrito por José Trigo Durán
- Publicado en Poetas
¡Miradlos, allá van los oprimidos!
Los humildes esclavos del salario,
los mártires sublimes de la vida,
los colosos del arte y del trabajo;
los que laboran con afán profundo
en talleres, en fábricas y en campos;
los que bajan al fondo de las minas
en busca de tesoros subterráneos;
los que cruzan los mares procelosos,
beneficios sin cuento reportando;
los que nunca reposan, los que viven
trabajando sin tregua ni descanso;
¡los que obtienen por premio á sus desvelos
el hambre, la miseria y el escarnio!
¡Miradlos, allá van, son los rebeldes!
Los que altivos rompieron su marasmo,
los que luchan con fe, los que protestan
de este régimen tétrico y malvado;
los valientes que van hacia el progreso
de la Igualdad la enseña tremolando.
Miradlos, sí; miradlos como unidos
por un estrecho y fraternal abrazo,
caminan todos de común acuerdo
á celebrar la fiesta del trabajo;
esa fiesta que llena de pavura,
de miedo y de terror á los tiranos.
¡Marchad, marchad, esclavos del terruño!
Seguid la senda por do vais guiado,
romped con mano aterradora y dura
cuanto estorbo se oponga a vuestro paso.
¡Marchad, marchad! Mirad que por Oriente
ya la aurora social viene asomando,
y se ven los poéticos fulgores
del esplendente y luminoso faro,
que alumbrará la senda de la vida,
prejuicios y sombras desterrando.
¡Seguid, seguid, atletas poderosos!
Seguid en vuestra empresa sin descanso,
de aquesta sociedad vil y podrida
destruyendo los moldes rutinarios
hasta implantar un régimen más puro,
más sublime, más bello y más humano,
¡do no existan esclavos ni verdugos!
¡do no existan señores ni explotados!
¡Marchad, marchad, soldados del progreso!
¡Marchad, marchad, esclavos del salario!
(Vida Socialista, mayo de 1912)