Anomalías
- Escrito por N. Estévanez
- Publicado en Poetas
En una villa española
que ni sé cómo se llama
y puede ser de Galicia
lo mismo que de la Mancha,
va á celebrarse una feria
y ya circula el programa.
En la Prensa lo he leído,
y me ha quitado las ganas
de concurrir á la fiesta,
que bien puede ser infausta.
Habrá Exposición bovina,
que puede no ser bobada:
es un número que apruebo
si interesa á la comarca.
Otro número: corrida
de toros ó de alimañas;
¡qué hemos de hacerle! son cosas
de uso corriente en España.
Procesión de Santa Rita,
ó yo no sé de qué santa;
pase por las procesiones,
que son simples mascaradas.
Pero me ofende, me indigna,
y de veras me da rabia,
que en el programa se incluya
una misa de campaña.
¡De campaña! ¿Por ventura
hay otra guerra empezada?
¡Convertir á los guerreros
defensores de la patria
en cómicos de la legua
y ejecutores de farsas!
¡Que los soldados alternen
con los bueyes y las vacas,
para diversión de curas,
de caciques y de carcas!
No hay guarnición en la villa,
y esa tropa desgraciada,
para ornato de la feria
irá de etapa en etapa
sudando, tragando polvo,
perdiendo las alpargatas,
sólo para que la miren
en las eras ó en la plaza
con las rodillas en tierra,
con las cabezas peladas,
haciendo la triste cosa
que sólo se ve en España:
¡Soldados que se arrodillan!
¡Tropas que rinden las armas!
(Vida Socialista, septiembre de 1911)