El carácter social del primer New Deal
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En el primer mandato de Roosevelt se puso en marcha por vez primera en Estados Unidos una ambiciosa política social, aunque sus resultados no fueron los esperados, especialmente, en relación con la disminución del paro, porque, aunque en 1933 disminuyó, volvió a subir a principios de 1934 y estabilizarse a finales de dicho año, afectando a unas once millones de personas.
A finales de marzo de 1933, al poco de subir al poder, se aprobaron los Civilian Conservation Corps que, junto con otros programas de obras públicas, pretendía que los jóvenes parados trabajasen en campos forestales, especialmente en repoblación, y construcción de infraestructuras en los mismos. En 1933 solamente había en el programa un cuarto de millón de jóvenes, entre los 18 y los 25 años, aunque posteriormente se logró duplicar la cifra en 1935.
Se aprobó la Federal Emergency Relief Administration, que distribuyó ayudas a estados, condados, ciudades y pequeñas localidades. El primer presupuesto ascendió a 500 millones de dólares, para aumentar, posteriormente a cinco billones. Pero este sistema de ayudas no pareció convencer y se creó la CWA, o Civil Work Administration. La idea era ofrecer trabajo no ayudas económicas para los parados, y por eso se ponen en marcha innumerables obras públicas e infraestructuras por todo el país. La CWA consiguió emplear en 1934 a cuatro millones de parados, una cifra, ya por fin, nada desdeñable.
Posteriormente se creó la Tennesee Valley Autority o TVA. Se trataría de un ambicioso proyecto, pero, sobre todo, de una novedad en una de las patrias del liberalismo económico, porque suponía la intervención directa del Estado Federal en la economía. Fue una idea del senador George Harris y que hizo suya Roosevelt, por la que se pretendía la construcción de una serie de presas con estaciones productoras de energía eléctrica. Pero, además, el Estado compraría las tierras del Valle y se redistribuyeron a los agricultores, que se agruparon en cooperativas a las que se entregó maquinaria, abonos y semillas, eso sí, teniendo que seguir las directrices agrarias de la Escuela de Agricultura de Tennesee. El proyecto se completó con un programa de industrialización.
En un segundo artículo hablaremos de la política social a partir del segundo mandato de Roosevelt.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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