El carácter social del segundo New Deal
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Se puede afirmar que el segundo New Deal de Roosevelt tuvo un mayor calado social que el primero por las limitaciones de las primeras medidas, como vimos en el anterior artículo.
En mayo de 1935 la CWA fue sustituida por la WPA, es decir, la Works Progress Administration. Esta nueva agencia creó unos dos millones de empleos anuales por un salario que, aproximadamente, se equiparaba al salario medio.
Muy importante fue la aprobación de la Social Security Act, la base del sistema de seguridad social norteamericano, que luego tendría distintas reformas y ampliaciones. Estableció el seguro de desempleo con participación de trabajadores y empresarios, y administrado por el Gobierno. También se instituyó el seguro de vejez con participación patronal y de los trabajadores, aunque se excluyó del mismo a los funcionarios, los trabajadores agrícolas y los trabajadores domésticos. Los negros también estaban excluidos. No se estableció un seguro de enfermedad. Así pues, fue innegable el avance en relación con el pasado pero todavía quedaban muchas situaciones sin atender.
En otro orden de cosas, se reconoció oficialmente el derecho sindical gracias a la Ley Wagner de julio de 1935. Esta disposición legal era muy importante porque evitaba el control empresarial de los sindicatos, además de crear un organismo que ejercería como un tribunal arbitral con el fin de solucionar conflictos entre las partes, además de preservar la libertad de sindicación y la elección de representantes de los obreros. Este tribunal generó jurisprudencia en favor de todas las cuestiones relativas a la sindicación. Este cambio legal fue decisivo para que las centrales sindicales crecieran en los Estados Unidos. El sindicalismo norteamericano se vincularía a las reivindicaciones estrictamente laborales como las mejoras salariales, en la jornada laboral y en las condiciones de trabajo, pero nunca planteó cuestionamientos de las relaciones de producción como podía ocurrir en el sindicalismo en Europa por muy reformista que pudiera ser.
Toda esta política permitió que Estados Unidos viviera en los años treinta en una relativa calma social frente a lo que ocurría en Europa.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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