La Sociedad Nacional Belga de habitaciones y viviendas baratas
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En octubre de 1919 se puso en marcha por iniciativa del diputado socialista belga Enrique Denis la Sociedad Nacional Belga de habitaciones y viviendas baratas. Bélgica ha sido históricamente un país muy potente en relación con el cooperativismo, y también se vinculó a la cuestión de la vivienda, y con una gran impronta socialista. La ley de 1919 que puso en marcha la Sociedad se complementó con otra de julio de 1921.
Se trataría de un organismo que promocionaba, fiscalizaba y ofrecía créditos para formar sociedades locales o regionales de viviendas de alquiler reducido y a facilitarle préstamos.
Los accionistas de la Sociedad Nacional eran los siguientes: el estado, las provincias, y las sociedades locales y regionales, teniendo éstas últimas que ser aprobadas por la Sociedad Nacional, teniendo que probar su carácter de completo desinterés, es decir, que no buscasen el lucro.
Había muchas de esas sociedades por la geografía belga. Hacia finales de los años veinte se calculaba que habría unas doscientas. Cada uno estaba constituida por el concurso del estado, las provincias, las municipalidades y asociaciones de todas clases y por particulares. Son accionistas y se había establecido una reglamentación muy rigurosa sobre este régimen.
Además, la Sociedad Nacional recibía donaciones y legados, además de adelantos por parte del Estado a bajo interés.
El presidente y la mitad del Consejo de Administración de la Sociedad eran nombrados por el gobierno, así como el director general. La otra mitad de los administradores era designada por la asamblea de accionistas, menos los del estado.
Los proyectos de adquisiciones de terrenos y de construcciones eran formados por las sociedades locales o regionales, pero necesitaban ser aprobados por la Sociedad Nacional para proceder a su ejecución.
Por otro lado, la Sociedad nacional constituyó en régimen cooperativa una filial, el Banco Nacional de Materiales con el fin de que proporcionarse materiales a buenos precios para la construcción.
A finales de 1923, la Sociedad ya había conseguido crear unas veinticinco mil viviendas unifamiliares. Era un buen resultado porque en ese momento Bélgica contaba con siete millones de habitantes.
Sabemos de esta Sociedad gracias al diputado socialista francés Raúl Evrard, en un artículo que se publicó en El Socialista el día 8 de enero de 1929.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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