Esquema sobre el anarquismo en España
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
El anaquismo se extendió en España a partir de la I Internacional. En esta difusión de las ideas anarquistas tendría un evidente protagonismo Giuseppe Fanelli, amigo de Bakunin. En el primer congreso obrero español, celebrado en Barcelona en 1870, se creó la Federación Regional Española de la AIT (Internacional), siendo mayoría los partidarios de las ideas de Bakunin. En el Congreso de Córdoba de 1872 se rechazaron las resoluciones aprobadas en el Congreso de La Haya, y se decide adherirse a la Internacional disidente anarquista que se constituyó en Saint-Imier.
Mientras tanto el fracaso del cantonalismo y la intervención de Pavía que terminar con la I República marcan el fracaso del intenacionalismo en España. La organización pacífica de los obreros de esa etapa se transforma en otro tipo y con otros métodos. Surgen grupos clandestinos y defensores de la revolución. Esta situación cambiará cuando en 1881 el gobierno liberal inicia una política de mayor tolerancia. Un sector de los anarquistas catalanes, partidarios de las acciones sindicales abiertas y no clandestinas, consiguen crear la Federación de Trabajadores de la Región Española. En el Congreso de 1882, y que se celebró en Sevilla, se comprueba el auge de dicha Federación porque ya cuenta con 50.000 afiliados, especialmente del mundo industrial catalán, y de las federaciones andaluzas, las dos zonas donde siempre el anarquismo español tuvo sus mayores fuerzas.
En Andalucía los grandes propietarios comenzaron a temer la fuerza creciente del movimiento obrero anarquista, y como respuesta desarrollaron una lucha sistemática. El resultado de esta lucha fue la detención de centenares de trabajadores, y que consiguieron desarticular a muchas organizaciones o federaciones. El episodio más famoso fue el de la Mano Negra en Jerez. La Guardia Civil descubrió a una sociedad secreta con dicho nombre y a la que se quiso identificar con la Federación de Trabajadores de la Región Española, que hemos visto nacer y desarrollarse en el anterior artículo. Se usó el pretexto de dos asesinatos perpetrados pero que no tenían un móvil social para iniciar un proceso judicial contra la Mano Negra que concluyó con la ejecución de siete campesinos, varias condenas perpetuas y algunos destierros. Esta represión fue, como indicábamos al principio, muy eficaz, ya que la Federación terminó por disolverse en 1888.
Eso no fue obstáculo para que fuera del control de la Federación hubiera pequeños grupos anarquistas autónomos, aunque de vida efímera. Su filosofía se basaría en la acción directa, o como se conocía, de la "propaganda por el hecho", es decir, con atentados, empleando el terror. En la década de 1890 comienza una cadena de atentados, especialmente en Barcelona. El hecho más famoso fue el de la bombas del Teatro del Liceo, que provocaron una verdadera matanza. Esta acción provocó la aprobación de la Ley de Represión del Terrorismo. La represión se pone en marcha, y llegamos al Proceso de Montjuich con cinco penas de muerte, veinte penas de cárcel y algunas deportaciones. El proceso tuvo una enorme repercusión en toda España y en el extranjero, con diversos actos de denuncia y protesta. Una de sus consecuencias fue el asesinato de Cánovas del Castillo en 1897 por parte del obrero anarquista Angiolillo.
El terrorismo debilitó al anarquismo español, unido a la fortísima represión desatada. Las huelgas de principios de siglo ayudaron, también a este debilitamiento, especialmente la general de Barcelona de 1902, porque agotaron los recursos de las sociedades obreras.
En 1907 se produce la renovación del anarquismo cuando se constituye Solidaridad Obrera, federación de sindicatos, fruto del esfuerzo de unidad y coordinación de muchas de las sociedades obreras barcelonesas. Tres años después nace la CNT, es decir, la Confederación Nacional del Trabajo, la gran organización anarcosindicalista, puesta a cualquier tipo de participación política, y que pretendía el establecimiento del comunismo libertario a través de la revolución social.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.