Los acuerdos de la FSI sobre empleados y funcionarios en 1927
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
La Federación Sindical Internacional acordó en su Congreso de 1927 tomar una serie de decisiones en relación con los empleados y funcionarios públicos.
Para el movimiento obrero internacional era urgente conquistar esta categoría de la población trabajadora y llevarla a una estrecha colaboración con los trabajadores manuales. Por eso se pedía a las organizaciones sindicales nacionales que debían esforzarse por conseguir afiliar a las mismas a los empleados y funcionarios.
Al organizar a los empleados y funcionarios convenía siempre tener en cuenta su peculiaridad profesional, sus condiciones de trabajo, el lugar que ocupaban en la sociedad, así como su mentalidad, es decir, que el sindicalismo internacional era consciente de que se estaba hablando de un sector laboral muy específico con características propias, en gran medida, distintas a las de los trabajadores manuales.
En ese sentido, se reconocía que las organizaciones de empleados y funcionarios tenían necesidades y reivindicaciones propias, por lo que era imposible establecer reglas-tipos para guiar la acción de todos los sindicatos indistintamente.
Los empleados y los funcionarios no podían ser integrados en las organizaciones de trabajadores manuales contra su propia voluntad.
La cooperación sería más fácil en donde la organización común de trabajadores manuales y no manuales estuviera desarrollada eficazmente.
Las centrales sindicales nacionales fueron invitadas a facilitar los esfuerzos de las organizaciones de empleados y de funcionarios, creando, por ejemplo, secciones o secretarías especiales, concediéndoles puestos en determinados organismos, citando sus grupos en las publicaciones profesionales, etc., a fin de que las centrales nacionales ostentasen tanto en el interior como en el exterior un carácter de comunidad de trabajadores, de funcionarios y de empleados.
Convenía que el movimiento sindical internacional adoptase la misma actitud y diera acceso en todos sus organismos directivos a representantes de los empleados y funcionarios, permitiendo, de ese modo, presentar a la FSI como una organización representativa de todos los trabajadores manuales y no manuales.
Los gobiernos y las centrales sindicales nacionales debían preocuparse mediante la designación de delegaciones para congresos y conferencias nacionales e internacionales de las organizaciones de empleados y funcionarios.
El Congreso de la FSI recomendaba a las centrales nacionales que vieran si había posibilidad, cuando se designasen dos delegados para los Congresos de elegir uno de los empleados y funcionarios.
Por fin, los trabajadores de profesiones liberales pero que ocupasen una posición dependiente retribuida debían ser incluidos en los sindicatos de empleados.
Como observamos, el movimiento obrero internacional estaba intentando incluir al mayor número de trabajadores no manuales en el mismo.
Hemos trabajado con el número 5784 del 23 de agosto de 1927 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- Aspectos organizativos de las agrupaciones socialistas femeninas argentinas
- La idea de fomentar la novela y el teatro socialistas a fines de los veinte
- La política escolar socialista de un municipio belga a fines de los veinte
- Cayetano Continente sobre el papel municipal en Tauste
- Y seguimos atacando las pensiones y a los pensionistas