La política danesa contra la pobreza a comienzos de los años treinta
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En este apunte tratamos las medidas sociales que en Dinamarca (donde gobernaba la Socialdemocracia) se realizaban a comienzos de los años treinta para combatir la pobreza, en un momento especialmente duro a raíz de la crisis económica que venía azotando al mundo desde finales de 1929. Esta política fue publicitada en España por los socialistas en enero de 1931 ante el auge de la mendicidad y, aunque no era considerada por el periódico socialista español como el ideal, presentaba ventajas, habida cuenta de la desorganización y deficiencia en esta materia que, siempre a juicio de los socialistas, existía en España, criticando, además que solamente se pensaba en prohibir la mendicidad, pero a “dejar campar por sus respetos el hambre”. Para los socialistas, “el derecho a vivir está por encima de todas las prohibiciones”.
Al parecer, las personas sin recursos (“mendigos” o “pobres” en el lenguaje de la época) se clasificaban en los siguientes grupos, en Dinamarca:
a) Pobres de socorro momentáneo, ya que su indigencia procedía de un accidente, enfermedad, ruina fulminante, cese en su puesto de trabajo, etc. Disfrutaban de todos los derechos.
b) Pobres cuyo socorro duraba varios meses. Estaban sometidos a la inspección de las autoridades para que se procurasen en el menor plazo posible vivir de su trabajo, en cuya adquisición estaba “interesada la ley”.
c) Pobres ancianos o “inválidos”, los cuales eran internados en una institución (“asilo”), donde recibían un excelente trato y gozaban de completa libertad, sin imposición de ideas políticas ni religiosas.
d) “Pobres perezosos”. Eran llevados a la Casa de Trabajo, donde se les obligaba a trabajar, recibiendo un pequeño jornal, que les permitiría tomar café y comprar tabaco, “únicos lujos” que se les permitía. Si no acababan la tarea impuesta, debían terminarlas en unas horas extraordinarias, y si ni de ese modo se conseguía que trabajasen pasaban al último grupo.
e) “Pobres viciosos, holgazanes, degradados”. Vivían en un correccional, sometidos a trabajos forzados; recibían un duro trato, llegando a negarse la comida al que no trabajaba. Este régimen era de prueba y duraba seis meses, al cabo de los cuales, una vez “corregidos”, volvían al grupo anterior, y si la evolución era positiva eran devueltos a la sociedad “completamente rehabilitados”.
En Dinamarca la mendicidad estaba prohibida, pero el periódico español avisaba que en aquel país se partía del principio de que era obligación legal socorrer por parte de la comunidad a quien carecía de medios de subsistencia. Solamente perdía derechos el pobre cuando incurría en “verdadera culpabilidad”.
Hemos trabajado con el número 6843 de 14 de enero de 1931 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
Lo último de Eduardo Montagut
- El mitin de Pablo Iglesias en Burgos (1888)
- “500 Mulleres na Arte”, con Concha Mayordomo
- Julián Zugazagoitia y el libro de Trotski sobre la situación real de Rusia
- Los socialistas bilbaínos contra los accidentes laborales (1889)
- El valor pedagógico de la historia de las relaciones internacionales en la escuela