De krausismos, breve recuerdo
La idea de que el conocimiento es un todo orgánico y de que su unidad esencial debe presidir todas las actividades científicas era característica de Alemania y obedecía en gran parte, a la evolución y la peculiar organización de las universidades de ese país. La multitud de pequeños estados, las rivalidades y emulaciones entre ellos, las diferencias religiosas, todo ello favoreció el establecimiento de centros universitarios numerosos, muchos de ellos, en poblaciones minúsculas. Por otro lado, la unidad lingüística, la comunidad de propósitos e ideales y la aspiración entre los letrados a la unificación política propendían a crear círculos estrechos entre los organismos docentes. Así, pues, cada universidad era un recinto en que vivían y trabajaban en mutua dependencia los doctos, a la vez que un nudo en la extensa red de centros de alta erudición que cubría la faz del mundo germánico.
- Escrito por Rosa Amor del Olmo