La PParadoja de la bajada de impuestos
- Escrito por Elena Muñoz Echeverría
- Publicado en Tribuna Libre
Una paradoja, según el diccionario, es una idea, hecho o proposición que contradice la lógica o infringe el sentido común; es decir, que no tiene una base, más allá del interés del que la propone.
En este caso, mis queridos lectores, estamos hablando de la permanente Pparadoja, del mantra machacón que se propone, y casi única, de oferta programática por parte de la derecha política, que promete mejorar la vida de las personas y al mismo tiempo bajar los impuestos. El “donde mejor está el dinero es en el bolsillo del contribuyente”, debe estar bordado en sábanas y toallas de aquellos que representan al Partido popular o a VOX, sobre todo en el caso de la señora Ayuso. De nada le sirve el ejemplo del gran fracaso del neoliberalismo en décadas pasadas
Si somos sinceros, pagar impuestos, así, en crudo, pues no es algo que nos dé grandes alegrías si no pensamos que ese dinero va para sufragar las distintas prestaciones que un Estado justo y solidario debe de realizar. Porque nada es gratis en una economía de libre mercado y como herramienta reguladora nos hemos dotado el estado del bienestar. Los y las progresistas entendemos que quienes ocupamos una mejor posición debemos ayudar a que nadie se quede atrás, sea cual sea la razón. Lo hacemos con unas aportaciones justas y progresivas acorde a nuestros ingresos.
El estado de bienestar nace para poder salvaguardar los derechos económicos, sociales y culturales, considerados como derechos humanos, y que determina una seguridad social para todos y no para algunos privilegiados. Pero esta estrategia justa e igualitaria necesita de esa contribución equitativa por parte de aquellos que más tienen.
Por tanto, y ahora llegamos a la paradoja que da título a este artículo, la oferta de la bajada de impuestos constante, ya sea a nivel municipal, autonómico o nacional que los partidos de la derecha realizan tienen en sí mismo una contradicción. Porque, y eso lo sabe cualquier persona que gestiona un presupuesto, si entra menos dinero, se pueden hacer menos cosas, y las que se hacen van teniendo menos calidad, más aún cuando la alternativa está en la privatización de esos servicios. Esto no es ya una paradoja, sino una falacia, en la que el que más puede más tendrá, porque se lo puede pagar, mientras que los servicios públicos, los que nos permiten una sanidad, una educación de calidad para todos y todas, se degradan cada vez más, mientras vemos como el dinero de todos se desvía para favorecer un sistema caro y desigual.
Los refranes, que son un pozo de sabiduría popular, nos dice en uno de ellos que resume esta situación: “pan para hoy y hambre para mañana”, porque aunque tengamos cien euros en el bolsillo, esos que creemos haber ahorrado en impuestos, acabarán, por ejemplo, en el de la empresa aseguradora médica a las primeras de cambio, si no defendemos la sanidad privada.
Es comprensible que esté de acuerdo quien gana cuatrocientos mil euros al año, (que sabemos que los hay y encima protestan por la subida del SMI), si le bajan un porcentaje y se ahorra un pastizal; pero los trabajadores mileuristas mucho me temo que ni lo notarán, por muy bien que les suene la música. He aquí de nuevo otra paradoja: eligir a quién más tiene mientras reduce los derechos de los desfavorecidos.
Estamos a poco más de un mes de las Elecciones autonómicas, cuyo gobierno, salido de las urnas, tendrá que gestionar las políticas públicas en Sanidad, en Educación, en Servicios Sociales, Urbanismo… Y hacerlo de una manera que llegue a todos y todas sin distinción de clase social. Luego, el que quiera hacer uso de servicios privados, está en su derecho, pero que se lo pague con su dinero.
Como para ejemplo vale un botón, os propongo que echéis una miradita a la comunidad de Madrid, a las políticas de la señora Ayuso, al destrozo que durante treinta años el Partido popular ha hecho a los servicios públicos: las listas de espera en sanidad, la falta de sanitarios, barracones en los colegios, bazofia para comer en las residencias de mayores, mal siempre, pero ahora peor por estar amenazada constantemente por VOX e impulsada por su propia ambición. Pensad, si no sois madrileños, si queréis eso para vuestra comunidad; y si lo sois, creo que el próximo 28 de mayo es el tope para decir ¡basta!, por dignidad, por solidaridad y, sobre todo, porque muchos y muchas que nos antecedieron pusieron su conocimiento, su trabajo, e incluso su vida, al servicio de conseguir unos derechos que nos están quitando con mentiras, falsas promesas, y políticas insolidarias.
Elena Muñoz Echeverría
Elena Muñoz Echeverría es licenciada en Historia del Arte, gestora cultural, editora y escritora. Ha ejercido la docencia durante veinticinco años. Desde 2015 a 2019 ha sido vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Madrid. Tiene doce libros publicados entre narrativa y poesía.
Autora de un blog de éxito MI VIDA EN TACONES
http://mividaentacones59.blogspot.com/
Actualmente forma parte del gobierno municipal de Rivas como Concejala (PSOE) de PATICIPACIÓN CIUDADANA Y BARRIOS.