EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La UMD en la memoria democrática española


(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

El 1 de septiembre del año 1974 se creaba la Unión Militar Democrática, la conocida como UMD, una organización fundamental para nuestro país porque comenzaba a plantear que el ejército español no era tan monolítico como se nos hizo creer, porque había militares comprometidos con el cambio democrático, con unas fuerzas armadas al servicio de los ciudadanos y no como un elemento de control, represión y de garantía del mantenimiento del espíritu guardián del golpe del 18 de julio. Y todo aquello que nació al finalizar aquel verano cuando Franco dejó el poder un instante para recuperarlo muy pronto, fue estimulado por los cambios que en el vecino Portugal se estaban produciendo desde aquel histórico 25 de abril de ese mismo año, entre claveles y al son de “Grândola Vila Morena”. Pero en España la situación era distinta, y aunque se entraría en transición a la muerte del dictador, aquellos militares sufrieron intensamente durante demasiado tiempo. Hoy, después de medio siglo, recordamos su valentía, su osadía y su contribución para hacer una España mejor, también en el ámbito de los uniformes. Constituyen un capítulo intenso de la memoria democrática de nuestro país.

La creación de la UMD por tres comandantes y nueve capitanes tiene su propia historia y hasta una especie de prehistoria si se nos permite la expresión. Comencemos por la misma.

En septiembre 1951, en la época final de la resistencia del franquismo ante el aislamiento internacional, se creó una asociación de militares (Forja), vinculada a la religión, bajo el patrocinio o influencia del padre José María Llanos, un jesuita fundamental porque con el tiempo desarrollaría una intensa crítica al franquismo. En esta organización, que llegó a establecer conexiones con el Frente de Liberación Popular, conocido como el “Felipe”, una organización de izquierdas, fundada en 1958, y que constituyó un nuevo episodio de la oposición franquista por parte de españoles que no habían hecho la guerra. Entre sus miembros estarían destacados personajes públicos del futuro, tanto en la UCD como en el PSOE, los sindicatos y en el ámbito intelectual. Pero esa es otra historia y regresemos a Forja. En la misma estarían unos jóvenes militares inquietos, como Julio Busquets, Jesús Martín Consuegra y Restituto Valero. Forja no era ni revolucionaria ni pretendía cambios profundos, pero las autoridades franquistas no podían permitir asociaciones que no hubieran creado o controlado, y la liquidaron cuando tuvieron conocimiento de la misma en 1959. En todo caso, Forja fue el reflejo de la inquietud de algunos militares que no casaban completamente con la ortodoxia. La semilla estaba sembrada.

Muchos años después, terminando el verano del 74, en una reunión entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre, nacía la UMD, en Barcelona, en un piso de lo que en ese momento era la calle del General Mola, lo que no deja de resultar irónico, si se nos permite el comentario, y que hoy es el Passeig de Sant Joan. Fueron los comandantes Julio Busquets, Luis Otero y Guillermo Reinlein, el dueño del piso, así como los capitanes Gabriel Cardona, Julián Delgado, Juan Diego, José Julve, Enrique López Amor, Jesús Martín Consuegra, Antonio Miralles, Santiago Perinat y José Sagrado. También habría que incluir en estos primeros momentos al capitán Xosé Fortes Bouzán. En ese momento era evidente la influencia del Movimento das Forças Armadas o el MFA portugués, es decir, la organización ilegal que se constituyó en el seno del ejército luso, y compuesta por oficiales de baja graduación, y que protagonizaría la Revolución de los Claveles. Pero la UMD no aprobó nunca la idea de que había que organizar un golpe de Estado para cambiar la situación de España, aunque también se defendió la idea de que había que evitar que las Fuerzas Armadas españolas pudieran darlo ante los posibles cambios que se pudieran producir en el país.

En dicha reunión se aprobó un texto que recogía el ideario de aquellos militares, y que giraba en relación con cuatro ideas-fuerza. En primer lugar, se exigía el respeto a los derechos humanos y a las libertades, como la de reunión, expresión, asociación, etc. En segundo lugar, debían convocarse unas Cortes Constituyentes elegidas por sufragio universal. En tercer lugar, tenía que aprobarse una amnistía para todos los presos políticos y permitir el regreso de los exiliados. Por fin, había que luchar contra la corrupción. Pero también atendieron a cuestiones más militares, como la necesidad de emprender una serie de reformas para que las Fuerzas Armadas se integraran claramente en un Estado moderno, de Derecho y democrático. Habría que crear un Ministerio de Defensa, dignificar a los suboficiales, revisar el servicio militar obligatorio, reducir la jurisdicción militar y elaborar un estatuto del militar profesional. 

Según Busquets en su obra Militares y demócratas la UMD pudo llegar a reunir entre ciento cincuenta y doscientos militares en activo. Barcelona sería el lugar donde la UMD tuvo más fuerza. También se unieron algunos capitanes de la Policía Armada.

En realidad, la UMD, aunque era una organización clandestina como no podía de ser otra forma en el franquismo, y en línea con lo que hemos explicado, no preparó nunca un golpe de Estado ni pretendió promover ningún tipo de insurgencia, sino que quiso colaborar en el complejo y trabajoso proceso de cambiar España para que superara la dictadura y llegara a una moderna y occidental democracia. 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..