La masofobia de la Iglesia en Málaga
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
Según leemos en la prensa (El Plural) La Logia Lux Malacitana, al Oriente de Málaga, y perteneciente a la Gran Logia Simbólica Española, pensó que podía hacer algo en favor de los damnificados de la DANA, y decidió organizar un concierto con el Mesias de Haendel, una obra universal, interpretada en todo el mundo, en iglesias, salas de conciertos, teatros, etc, por los valores que inspira y sin olvidar su intensa belleza que, tanto tiempo después, sigue cautivándonos.
Por otro todo ello, seguramente se pensó en una iglesia, demostrando el carácter tolerante de los masones porque, además, una iglesia es un espacio que por su espiritualidad parece muy adecuado para una pieza que es religiosa, aunque trascienda lo estrictamente religioso. La idea, si se nos permite la opinión, parecía muy acertada porque, además, y esta es nuestra opinión exclusiva, podía ser un ejemplo de colaboración por una causa noble entre la masonería y la Iglesia Católica a través de ese lenguaje musical y coral que nos llega a la razón y al sentimiento.
Pero la Iglesia no piensa así, por “razones de ideología”, porque, ya sabemos que la masonería es, según gran parte de aquella, una organización antirreligiosa, y hasta satánica, por lo que sería intolerable que se aceptase celebrar un concierto organizado por una enemiga tan poderosa y tan “mala”. Da igual que sea el Mesias, y que sea Haendel, y da igual que sea para ayudar ante una tragedia. La Iglesia demuestra una vez más su escasa “caridad cristiana” y su nula empatía hacia lo esfuerzos de otras organizaciones distintas sobre las que siempre ha lanzado anatemas y persecuciones físicas cuando tenía poder.
Organizar funerales por un dictador que firmaba sentencias de muerte y conculcaba todos y cada uno de los valores democráticos y todos los derechos humanos es, al parecer, muy cristiano, pero ceder una iglesia para realizar un ejercicio de belleza y de espiritualidad con fines benéficos, demostrando que se puede llegar con un gesto sencillo a un entendimiento entre organizaciones distintas, no es posible.
Los masones malagueños invitan a la reflexión sobre el mundo que debemos construir a propósito de este hecho, la Iglesia, en este caso, en nuestra opinión, demuestra su escasísima altura de miras y su reticencia a dialogar y tender puentes. Ambas organizaciones han dejado en este caso bien patentes dos formas de entender el mundo y la realidad terrible en la que vivimos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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