De nuevo plegando velas y ahora con las bajas laborales
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
El revuelo por las desafortunadísimas declaraciones de Feijóo por el asunto de las bajas laborales ha obligado a la derecha clásica a plegar de nuevo las velas, como en el asunto de los nietos y la nacionalidad.
¿Se trata de una estrategia, de lanzar la piedra y ver cómo reacciona la opinión pública, los agentes sociales y el resto de formaciones políticas?, ¿o es un nuevo ejercicio de la incapacidad como líder del señor Feijóo, ya famoso por hacer este tipo de declaraciones o de contar historias que no son verdad como aquella famosa de las pensiones en una entrevista en la última campaña de las generales?
En principio, puede parecer lo segundo porque asimilar el cáncer a un supuesto exceso de bajas laborales es una mezcla de torpeza e insensibilidad. ¿O no?, ¿es lanzar algo que, en realidad, es lo que se quiere, se piensa y se quiere hacer?
Ahora algunos miembros del Partido Popular se rasgan las vestiduras al afirmar que cómo íbamos a pensar que no tienen sensibilidad ante el sufrimiento de un trabajador que cae enfermo y tiene que estar de baja y que, bajo ningún concepto se le va a bajar su salario. Estamos de acuerdo en eso de la sensibilidad, pero eso otro es lo que dijo el líder supremo de la calle de Génova. Antes de hablar, se piensa, se analizan las cosas y si, además, queremos dar la imagen de moderación y de estado, medimos lo que decimos, planteamos que hay que tratar el tema de las bajas porque, como todos los problemas o las situaciones tienen muchas facetas, y no una sola como siempre defiende el populismo demagógico. A lo mejor lo de las bajas no es un asunto de fraude, que haberlo puede haberlo, o puede tener que ver con los salarios, o con las condiciones laborales, con un aumento de la tensión interna en los trabajos que repercute en la salud; en fin, es una situación que merece un análisis sereno en el que participen todas las partes.
Bien es cierto que esto del populismo demagógico parece más propio de la extrema derecha, que ahora se ha mantenido al margen. Pero el Partido Popular está haciendo oposiciones al Cuerpo de Populistas del Reino de España y con lo de las bajas ha sacado muchos puntos, dejando atrás a la extrema derecha.
Al final, tengo la sospecha que todas estas declaraciones son una mezcla de incapacidad de liderazgo junto con el planteamiento de una labor de “impregnación” para que vaya calando en la sociedad española sobre lo que nos espera con la Administración de la derecha; esto es, ya comenzado a ver con grandes píldoras, como comprobamos donde gobiernan con la inestimable ayuda de la extrema derecha, a través de la “prioridad nacional” o el fin de la enseñanza del árabe en la educación pública, sin olvidar el asunto “madrileño” del no concebido.
Eso sí, por lo menos la “monserga” nacionalista españolista ha bajado algunos enteros en esta estrategia, y lo digo porque es muy cansina y, especialmente, repetitiva.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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