La inspiración de Fernando de los Ríos: ejercicio intelectual y vocación política
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Tribuna Libre
A lo largo de nuestra labor investigadora y divulgadora la figura de Fernando de los Ríos aparece constantemente porque siempre hemos creído que se trata de un personaje harto importante en el seno del socialismo español y de la propia historia española entre el reinado de Alfonso XIII y el primer exilio, con especial protagonismo por sus responsabilidades políticas en la Segunda República. A propósito del centenario de la publicación de su obra sobre el sentido humanista del socialismo, le recordamos porque Fernando de los Ríos se consagra como una figura inspiradora para los hombres y las mujeres de la izquierda presente. Lo es porque planteó una rara y compleja combinación en nuestro país entre el ejercicio intelectual, analítico y profundo y el compromiso político.
Fernando de los Ríos decidió en su vida no vivir en una torre de marfil. En cierta medida, fue fiel a la crítica que Marx desarrolló contra la filosofía y los filósofos que analizaban e interpretaban la realidad, pero no perseguían su transformación. Fernando de los Ríos miraba más allá de los libros y los legajos y vio la injusticia social, especialmente en Granada y Andalucía, para luego en toda España. Podía haber sido un brillante catedrático y no salir de su gabinete y de su cátedra. Pero una íntima sensibilidad le hizo arremangarse, en sentido metafórico porque siempre fue un hombre elegante y pulcro en su atuendo.
Esa sensibilidad le llevó al socialismo organizado de nuestro país, aunque siempre tuvo un alma libertaria. Y colaboró intensamente en el Partido Socialista, y cuando el mismo fue llamado a participar en la gobernanza de nuestro país, allí estuvo en distintas responsabilidades, dejando su huella humanista, tranquila, serena, culta y sofisticada, pero no por ello conservadora. El siempre creyó en el valor transformador de la política, una seña de identidad que parece marcada a fuego entre los socialistas. Sufrió mucho porque no todo lo que pasó en el Partido Socialista en los años treinta le gustó, como no podía ser de otra manera en un personaje inteligente y culto, pero siempre fue leal.
Sufrió mucho más por nuestro país, y tuvo que fallecer en un lugar donde sí reconocieron su valía intelectual.
Fernando de los Ríos es, tantos años después, una fuente inagotable de enseñanzas para los que intentamos el ejercicio intelectual combinándolo con el compromiso político.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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