El átomo. El pensamiento judío medieval. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Saadías Gaón, título prestigioso, que designa, a la vez, a un maestro espiritual y, a un jefe político, de la diáspora judía oriental. Como indica en su “Libro de las creencias y las opiniones”, proclamaba la necesidad de una convergencia, entre la revelación religiosa y la reflexión racional y, buscaba en la filosofía griega, pruebas de las grandes afirmaciones de la Biblia. Sin embargo, su filósofo griego preferido era Aristóteles, cuyo ejemplo seguirá, al rechazar la concepción atómica del mundo. Defensor del dogma de la creación “ex nihilo” del mundo, reprochará al atomismo árabe, entre otras cosas y, por motivos que quedarán claros, que predicase la eternidad de la materia y, la recurrencia de la creación y, que negase la existencia de las leyes de la naturaleza. Se le considera a menudo, como el fundador de un Kalam judío, cuya diferencia principal, con respecto al Kalam árabe, será la expurgación del atomismo.
Los ataques de Saadías Gaón, entorpecieron el desarrollo del karaísmo en Mesopotamia. Es de hecho en un libro (“El Muhtawi o El libro comprensivo”) de uno de los miembros de esta escuela, Yusuf al-Basir, que vivió en el siglo XI y, que es considerado como uno de los pensadores karaítas más importantes, donde se encuentra la afirmación más explícita, de la necesidad de admitir, la existencia de los átomos. Uno de sus discípulos, Josué ben Judá, proseguirá su obra. Por su parte Maimónides, veía en el abandono, de las creencias ortodoxas, por parte de los karaítas, el peligro de que fueran finalmente asimilados, por los pueblos en cuyo seno vivían. Su condena era inapelable: “Abandonaron el judaísmo, descuidaron su doctrina y, fundaron una nueva secta. Pretendían creer en la Torá. Pero contestaban la tradición oral. Un pensador karaíta del siglo XIV, Aarón ben Elías de Nicomedia, en un libro publicado en 1346 y, titulado como “El árbol de la vida”, trató de defender las principales teorías del Kalam, el atomismo entre ellas, frente a las críticas del gran maestro. El atomismo será igualmente defendido en España, por Hasdai Crescas. Estos esfuerzos aislados, sin embargo, no surtieron mucho esfuerzo, frente a la condena de Maimónides, que asestó un golpe muy duro al desarrollo del karaismo. De todos modos, esta secta continuó teniendo partidarios en la diáspora judía, durante toda la Edad Media y aún más tarde (En su dialéctica particular, Bachelard designa rutinariamente a los atomistas cristianos de la Edad Media, como “no aristotélicos”). Actualmente quedan unos miles de karaítas en Jerusalén y, una bella sinagoga karaíta, en la ciudad vieja de Jerusalén.
Moisés Maimónides fue, a la vez, médico, teólogo, filósofo y, a menudo, jefe espiritual y político, de la comunidad judía en que vivió. Pasó la parte más importante de su vida en Egipto, donde se instaló en 1168. Mientras estuvo allí, prestó sus servicios como médico, en la corte de Saladino, amigo del gran visir Al Fadel y, fue elevado a la dignidad honorífica de “nagid”, o jefe de la comunidad.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.