Los griegos. Heráclito. XXV
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Las grandes cuestiones siempre se renuevan, sin dejar de ser las mismas; tampoco encuentran respuestas acabadas o tajantes. Mas, en este sistemático viaje, de lo oscuro hacia lo claro, se debe buscar la permeabilidad entre los saberes, no su desavenencia. Es un imperativo capital de nuestro tiempo, pues nos une a todos un mismo propósito: la persecución de lo real, que, en última instancia, es la de lo absoluto, aquello que se presiente, aunque no esté presente, ni sea ciertamente accesible por completo. Esto es lo que permite que la máxima lejanía, pueda convertirse para nosotros, en la máxima proximidad, también en el caso de Heráclito.
1.6 ¿Vuelta a los presocráticos?
Con el despunte de la ciencia moderna, se le concedió a la ciencia, el predominio en el discurso con sentido, sobre lo “físico”, relegando a la filosofía, al estudio de lo “meta-físico”. La intención de fondo, es la de someter lo múltiple a lo único, lo cambiante a lo permanente. Pero la idealidad de la visión moderna del mundo, se ha mostrado reductora e insuficiente, en el s. XX, necesaria quizá en su momento, pero en desacuerdo con las exigencias del presente. La ciencia misma nos ha mostrado nuevos caminos, para conocer la naturaleza, que revelan la “complejidad”, con la que opera en todos los niveles (“procesos irreversibles”, “caos determinista”, “fractales”, “rupturas de simetría”, “dinámica no-lineal”, etc.); esto fue acompañado de una “crisis” epistemológica, que obligó a modificar, numerosos conceptos clásicos. Todo ello ha hecho, “que estemos hoy mucho más cerca, de las interrogaciones, que se planteaban los presocráticos”.
Nos une con ellos, el sentimiento radical de pasmo y extrañeza, ante el cosmos, sin olvidar el retorno de la naturaleza, como uno de los temas centrales, de la reflexión filosófica. Por lo pronto, hemos de aclarar, que no se trata de elaborar, un inventario de temas puntuales del presente, que puedan tener un eco lejano, en la filosofía presocrática. Se trata de otra cosa, de reconocer los presupuestos epistemológicos, de los que parte nuestra vuelta al pasado, para ir al fondo mismo de la cuestión, en la medida en la que nos proponemos, sintetizar en un sólo aspecto, todos los relativos a la actualidad, de la filosofía de Heráclito: en la pujanza de su concepto de “naturaleza”.
Como reconoce Edgar Morin, la concepción newtoniana, de un universo mecanicista, transido por un orden absoluto, ha sido sustituida, por la de un cosmos “auto-organizador”, secuela de la “dialógica” compleja, entre orden, desorden e interacción.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.