EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

En recuerdo de Melquíades Álvarez


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El pasado día 22 de agosto hizo años que fue asesinado el político reformista Melquíades Álvarez en una saca en los sótanos de la Cárcel Modelo de Madrid, al ser asaltada por un grupo de anarquistas. Al parecer, Manuel Azaña, que había sido su compañero en las primeras lides políticas del presidente en el Partido Reformista quedó vivamente impresionado. Por su parte, Indalecio Prieto consideró que había sido una brutalidad de graves consecuencias.

Melquíades Álvarez fue detenido al poco de producirse la sublevación, sin tener nada que ver con la misma. Y corrió la suerte de otros políticos moderados y conservadores en la vorágine de sangre que fue el verano de 1936 en la capital de España.

En distintas ocasiones nos hemos acercado a su obra como político a través del estudio del Partido Reformista, un experimento con cierta importancia en Asturias, de intelectuales muy destacados en el universo moderado del republicanismo, aunque muy limitado porque no terminó de cuajar socialmente, además de que el final ejercicio posibilista de Álvarez en relación con la Monarquía le enajenó muchos apoyos. Azaña terminaría muy pronto desvinculándose para abrazar una causa plenamente republicana en la Dictadura de Primo de Rivera. En todo caso, Álvarez era un convencido legalista y del parlamentarismo liberal e intentó, sin éxito, que el monarca no aceptase el golpe.

Al terminar la Dictadura transformó el reformismo en el Partido Republicano Liberal-Demócrata, en el universo centrista o del centro-derecha, aunque plenamente democrático. Fue elegido diputado en las Constituyentes y luego reelegido en las elecciones de 1933 en unas listas conjuntas con la CEDA y en Asturias.

Intervino en el intenso debate constitucional defendiendo la tesis de que el texto no debía ser reflejo de un partido político sino que debía elaborarse con un criterio más amplio y mirando hacia el futuro, y puso como ejemplo de ese tipo de Constituciones, digamos “monocolores”, la de la Restauración, esto es, la de 1876.

También consideró los peligros de las dictaduras, la fascista y la comunista (el “bolchevismo”), al considerar que el Estado absorbía a la nación, identificaban al Estado con el Gobierno y el Gobierno lo vinculaban a un poder personal.

En materia religiosa abominaba del fanatismo. Para Álvarez existían dos fanatismos en España en este ámbito, el de la derecha y el de la izquierda, o lo que era lo mismo, el negro y el rojo. No fue partidario de la separación de la Iglesia del Estado sino de una suerte de remozado “regalismo”, es decir de una vinculación de aquella con éste.

Fue partidario de mantener la institución del Senado que, como sabemos, sí aparecía en el Anteproyecto Constitucional para luego ser desestimado por la presión de la izquierda. Para Álvarez, el Senado podía ser una cámara de cierta representación corporativa.

Por supuesto, fue contrario al principio de la “socialización de la propiedad”. En materia autonómica creyó que hubiera hecho falta que se remarcara de una forma más categórica el principio de la unidad de España. Curiosamente, fue defensor del modelo constitucional de la Tercera República Francesa, aunque, como bien sabemos, como tal nunca tuvo una Constitución única.

Melquiades Álvarez fue un político moderado, un ejemplo de centro- derecha que en la España de los años treinta tuvo sus protagonistas, aunque no fuera en su formación, como Alcalá-Zamora o Miguel Maura, como personajes muy destacados. Pero fueron desbordados en las tensiones del momento. No fueron entendidos por la izquierda y fueron arrollados por la derecha mayoritaria. Alcalá-Zamora y Maura salvaron la vida porque consiguieron marcharse, aunque el primero tendría una durísima vida, mientras que Álvarez murió de una forma atroz víctima de una violencia injustificada.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..