El átomo. El atomismo árabe. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
La filosofía no ha sido más que un episodio
en la historia del espíritu árabe.
El verdadero movimiento filosófico del islamismo,
ha de buscarse en las sectas teológicas…y
sobre todo, en el Kalam.
Ernest Renan
El atomismo griego buscaba, entre otros objetivos, librar al hombre del temor que le inspiraban los misterios del cosmos, gobernado por unas potencias invisibles, demostrando que estos misterios, eran explicables, en términos de una física mecanicista, en la que solamente intervenían, principios materiales y sus interacciones, sin interferencias de dioses caprichosos. El objetivo del atomismo árabe es, en cambio, afirmar la omnipotencia y, la absoluta libertad de Dios, cuya voluntad soberana crea y controla, todo aquello que acontece. Este control es permanente y perpetuo, pero discontinuo, como si, siendo la materia y el tiempo discontinuos, el propio Dios solamente pudiese actuar, de un modo intermitente.
El atomismo árabe es, por tanto, un atomismo religioso. En el centro de esta doctrina, se encuentra el poder ilimitado del Dios único, la creación voluntaria del mundo en el tiempo, la revelación por mediación del Profeta, de la palabra divina en el Corán.
La doctrina atómica árabe, se expresa en el Kalam (una ciencia religiosa del islam que se basa en el uso de la dialéctica, para explicar conceptos teológicos. El término proviene del árabe “kalām”, que significa "discurso") , que se presenta como una dialéctica racional, basada en conceptos teológicos.
Los proponentes y los defensores del Kalam, se conocen como “mutakallimum”, denominación que engloba diversos grupos, entre los cuales los más importantes son los “motazilitas”, considerados como los más antiguos “mutakallimum”, que, a finales del siglo VIII, se establecieron en Basora y en Bagdad; y los “ascaritas”, fundados en el siglo X por Abul Hassán Al Ascari, un tránsfuga de los motazilitas y, probablemente, el representante más eminente, de la forma radical, del atomismo musulmán. Entre los simpatizantes que, sin formar oficialmente parte de los mutakallimum, han defendido las mismas ideas y, a veces, con los mismos argumentos, hay que destacar a Al Gazali, que enseñó en Bagdad, Damasco, Jerusalén y Alejandría y, a Muhammad Ibn Zakarîyâ Al Râzi (el Razes de los latinos) médico célebre y filósofo persa, cuyas enseñanzas implicaban, una descripción atómica del mundo, que él consideraba, de todos modos, que derivaba de una materia preexistente eterna. La importancia del Kalam disminuye, a partir del siglo XII.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.