La de Bringas o el coronavirus de la hipocresía
Doña Rosalía es perfecta para representar aquí el paradigma del quiero y no puedo. La alegoría carnosa y encarnada de la indignidad y la miseria a la que muchos hogares españoles se están viendo sometidos en estas semanas de confinamiento. Pero la de Bringas es también esa que sale en la pantalla, la que vemos a todas horas, la matrona gritona, pija, cotilla, clasista y ambiciosa detrás de cada visillo y monitor. La voz de lo correcto y lo incorrecto, la súbdita complaciente de los de siempre, porque aunque no importe en absoluto, hay que seguir rindiendo pleitesía a las modas y modismos bobos de las bellezas hinchadas de fotoshop. La galería manda.
- Escrito por Mercedes Peces Ayuso