EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Un diálogo entre Ángel María de Lera y José Luis Sampedro con la violencia como fondo (1)


(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

Corazón negro.

Enigma o sangre de otras vidas pasadas,

suprema interrogación que ante los ojos me habla.

Signo que no comprendo a la luz de la luna.

Vicente Aleixandre

I. Pasado y presente se entrecruzan dialécticamente

Es probable que no hayamos advertido uno de los peligros de mayor envergadura que nos acecha. Hasta hace poco, cautelosamente y como si no quisiera hacerse notar, de un tiempo a esta parte comienza a hacer cada vez más ruido, ¡mala señal!

La violencia nace de los instintos más primitivos del ser humano y cuando se hace socialmente presente, pone de relieve lo peor y más salvaje que llevamos dentro.

Una vez que se inicia la espiral es difícil de contener. Tiende a ir ‘in crescendo’. De la violencia verbal y de los exabruptos escritos, se suele pasar no mucho más tarde a manifestaciones vejatorias contra quienes tienen ideas diferentes o contra las ‘dianas’ que señalan como objetivos, quienes ‘azuzan’ irresponsablemente pasiones innobles, sobre todo el odio.

Me parece oportuno señalar que la violencia tiene, además, un efecto boomerang que la convierte en aún más peligrosa. Tras golpear a los otros, suele volverse contra quienes han puesto en marcha el mecanismo, con efectos sociales nada deseables.

En este mayo de 2023, cuando se aproxima el fin de la campaña de las elecciones municipales y autonómicas, si miramos a nuestro alrededor vemos vacío, banalidad, agresividad, una manifiesta falta de racionalidad y unas descalificaciones groseras del adversario que no presagia nada bueno…

Desde luego, la violencia no es nueva. De forma más o menos larvada está presente en cada momento de la historia. Lo que si debemos hacer es preguntarnos, honradamente, si hemos avanzado en este terreno o hemos retrocedido con respecto a no hace demasiados años.

Ángel María de Lera (1912 – 1984) un excelente novelista, publicó en 1974 unos diálogos sobre la violencia que ya habían aparecido, como colaboraciones periódicas, antes de reunirse en forma de libro. El autor conversa con políticos, intelectuales, profesores, investigadores, periodistas y escritores que, en aquellos momentos eran relevantes. Sus opiniones eran tenidas en cuenta cuando en España se vivían los estertores del franquismo y nos preocupaba cómo íbamos a salir del laberinto y cómo orillar los enfrentamientos fratricidas y cómo no caer de nuevo en las redes de la violencia, en medio de un clima social crispado y tóxico donde no faltaban quienes agitaban a diario los odios.

Ángel María de Lera, además de escritor como periodista entrevista de forma incisiva y amena, extrayendo de sus interlocutores opiniones y análisis que no pasan desapercibidos. Uno de los elegidos es el economista y novelista José Luis Sampedro (1917-2013), del que me interesa especialmente, su toma de posición, inequívoca a favor de una economía al servicio de los seres humanos. Deseaba y luchaba en pro de una economía: “más humana y más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos”

El libro es coral y son de interés las aportaciones, por ejemplo, de Paddy Devlin, diputado laborista y socialdemócrata de Irlanda del Norte; del filósofo y dramaturgo francés Gabriel Marcel; del biólogo, investigador y científico Henri Laborit o de Zebedei Barbu, que entre otras cosas argumentaba que todo proceso de desmitificación va seguido de nuevas mitificaciones. Cada entrevista aporta puntos de vista dispares, a veces contradictorios, mas vivos y de actualidad, que en aquellos años tenían mucho interés para los lectores. Quizás volvamos otro día sobre alguna de estas entrevistas. En esta vamos a centrarnos en el abanico de opiniones, análisis y anticipaciones de José Luis Sampedro.

Constatamos, no sin tristeza, que hoy el lenguaje, la percepción de la realidad, el nivel interpretativo e incluso la capacidad de observar y sacar conclusiones de lo observado, se ha empobrecido. Se ha perdido no poca capacidad analítica y, ya prácticamente, no se establecen matices cuando hay una amplia gama de grises.

A lo largo de la entrevista, José Luis Sampedro hace apreciaciones nada desdeñables sobre la concentración del poder y sus consecuencias, así como lo que sucede con la rebeldía y la alienación o los peligros que acompañan a la desintegración social y a la degradación y cosificación del ser humano.

La entrevista y sus reflexiones se siguen con interés por su agilidad. La violencia puede ser –y de hecho es- signo y símbolo de la insensibilidad reinante. La propia realidad, viciada y distorsionada, crea el caldo de cultivo apropiado para las embestidas brutales e irracionales que no han hecho más que crecer y multiplicarse con el paso del tiempo.

Hay puertas y ventanas que se abren. Siempre es bueno el pluralismo y la diversidad, mas cuando las vemos cerrarse de forma abrupta, sentimos una sensación de inestabilidad y de honda preocupación. El acontecer de los hechos puede llevarnos a una atmósfera global claustrofóbica donde la voluntad se agriete y padezcamos colectivamente “el síndrome de gato encerrado”.

El llamado comportamiento democrático tiene como componente esencial el respeto a unas normas de convivencia y a procedimientos previamente consensuados. Sin embargo, la fatua rutina, la sobreactuación airada y el gritarse sin escuchar al otro, genera insatisfacción y a la postre, violencia.

Cuando a nuestro alrededor advertimos tanta reacción malhumorada, tanta falta de educación cívica y de respeto, deberíamos darnos cuenta de la importancia para la convivencia del escepticismo y la ironía que a veces, da la impresión, de que ha desaparecido o está a punto de desaparecer sustituida por burdos brochazos.

Puede dar mucho de sí establecer correlaciones entre el pasado y el presente… y ver lo que ha quedado de tantos proyectos, ilusiones y compromisos. La persuasión forma parte de las relaciones humanas, mas cuando se sustituye por la fuerza bruta y hay quienes renuncian a establecer puentes… entramos en un terreno plagado de minas que pueden acabar explotando. Llegados a este punto, y quizás, cuando es ya demasiado tarde, se empieza a añorar un pasado donde era posible la esperanza.

El catedrático de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Central de Madrid, es sereno, agudo y lúcido al advertirnos, en esos ya lejanos años setenta del pasado siglo, de cómo y hasta qué punto las estructuras económicas imponen condicionamientos a la realización individual. Tampoco en esto hemos mejorada un ápice. Muy al contrario, la situación ha empeorado.

El sistema presiona más y más, generando necesidades múltiples y perfectamente orquestadas que asfixian. Esto es nocivo para la paz social. José Luis Sampedro es capaz de advertir lo que sigue teniendo de inhumano y liberticida la mano invisible del mercado, que piensa exclusivamente en los beneficios del sistema y no en las consecuencias negativas para el ser humano. El capitalismo financiero no ha hecho otra cosa que exacerbar las peores previsiones y empobrecer la dignidad humana.

Hace ya algunos años, que nadie o casi nadie, advierte de las consecuencias devastadoras para los ciudadanos, de los beneficios obscenos de las multinacionales, supranacionales o como quiera que las llamemos. Por supuesto, el cada vez más hipotético poder de los Estados queda muy por debajo de ese poder opaco. Poco pueden hacer los gobiernos ante sus teje-manejes y sus manipulaciones.

Cada vez, lo que llamamos globalización, se parece más a una ‘pirámide jerarquizada de poder’. En esa pirámide no hay, apenas, espacio para el ámbito de decisión de los ciudadanos, que se va empequeñeciendo cada día.

Ya nadie, ni siquiera los más torpes y crédulos, puede aceptar aquello de que el egoísmo particular conduce al bienestar colectivo. Simplemente, el bienestar colectivo ha desaparecido del mapa y el egoísmo individual es conducido y manipulado hacia los fines que el sistema desea para perpetuarse.

El insaciable afán de lucro, poder e influencia de unos pocos degrada las motivaciones colectivas otorgando, eso sí, satisfacción y ensoberbeciendo a esa minoría que se encuentra en el vértice de la pirámide.

José Luis Sampedro sigue desgranando ideas que explican por qué es un científico humanista y no un mero especialista económico. Le interesan los valores democráticos, que cada vez más, se ven reducidos a mercancías sujetas a la ley de la oferta y la demanda.

Toda opresión, toda marginación más temprano que tarde, genera rebeldía y descontento social que aflora cuando la situación se hace difícilmente sostenible y muchos miles, millones de personas observan como su presente se degrada y en su futuro puede leerse la célebre frase de Dante a la entrada del infierno: “Abandonad toda esperanza”

Profesor Emérito de Historia de la Filosofía, Colabora o ha colaborado en revistas de pensamiento y cultura como Paideía, Ámbito Dialéctico, Leviatán, Temas de Hoy o la Revista Digital Entreletras.

Ha intervenido en simposios y seminarios en diversas Universidades, Ha organizado y dirigido ciclos de conferencias en la Fundación Progreso y Cultura sobre Memoria Histórica, actualidad de Benito Pérez Galdós, Marx, hoy. Ha sido Vicepresidente del Ateneo de Madrid.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.