A propósito de la exposición de Sorolla en pequeño formato
La exposición “Cazando impresiones. Sorolla en pequeño formato” del madrileño Museo de Sorolla, que está a punto de finalizar, nos ha permitido reafirmarnos en nuestro cambio de opinión sobre el pintor levantino, que iniciamos hace unos años a cuenta de otra exposición donde nos quedamos maravillados por las pinturas realizadas en los cartones donde las lavanderías de los grandes hoteles neoyorquinos devolvían las camisas lavadas a sus huéspedes, y que aprovechaba Joaquín Sorolla para ofrecernos unas vistas impresionistas e impresionantes de las calles de la ciudad desde arriba, desde las ventanas de esos hoteles. Así es, allí descubrimos al Sorolla que experimenta, y en la muestra que aquí reseñamos hemos visto y disfrutado de más experimentación en tabillas de madera y cartones. La madurez permite corregir muchos juicios apresurados de la juventud, y en pintura, obsesionados por lo audaz, por los pintores revolucionarios y que estuvieron en la vanguardia, habíamos arrinconado a Sorolla pensando que había desarrollado un arte de consumo para la burguesía de su época. De sabios es rectificar. Pero, además, hay otra razón para disfrutar, el color, el intenso placer que las pinturas de Sorolla provocan y, sobre todo, en estas de pequeño formato.
- Escrito por Eduardo Montagut