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Abdón Mateos

Abdón Mateos López (Madrid, 1960) es un historiador español. Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en Madrid, dirige el Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española y la revista semestral Historia del Presente. Fundador y presidente de la Asociación de Historiadores del Presente desde el año 2000.

Desde el año 2007 es responsable en la UNED de la Cátedra del exilio. En el año 2008 obtuvo la acreditación nacional de Catedrático de Historia Contemporánea. En el año 2009 obtuvo un segundo año sabático en Roma en la Universidad LUISS, financiado con la convocatoria nacional de Movilidad, y la Universidad de Las Palmas.

Actualmente dirige el proyecto de la Cátedra del Exilio (2011-16, patrocinado por el Banco de Santander) Emigrantes y exiliados en América después de la guerra civil. La construcción de una ciudadanía democrática, así como el proyecto de investigación del Ministerio (2012-16) "Historia del PSOE. Construcción del partido y reformismo democrático, 1976-1990".

Fue secretario general de ASU en Madrid.

Ha publicado recientemente Historia del PSOE en transición. De la renovación a la crisis (Madrid, Sílex, 2017).

Mis años mexicanos desde el final del priismo

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Desde niño oí cosas sobre México. Desde lo que me decía mi tía abuela Oliva sobre Pedro Infante, regalándome incluso una foto convertida en cuadro del otro galán por excelencia vestido de charro, a las evocaciones de los emigrados o exiliados en México del valle de Penagos, que no siempre habían hecho fortuna y hablaban de violencias sin cuento. Y qué decir del cine de Cantiflas o las coproducciones cinematográficas y las evocaciones del mítico Pancho Villa.

  • Publicado en Opinión

Anselmo Carretero, federalista segoviano. Un recuerdo personal

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Conocí a Anselmo en México en 1995 y, entonces, empezó mi vida castellana, aunque hubiera estado muchas veces antes en Sepúlveda, Riaza, la capital y por supuesto en las montañas del Guadarrama, donde veraneaban mi abuelo y mi padre en su juventud.

La efímera doble vida de Abdón Mateos (I)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En el año de 2008 siguiendo los pasos de Humboldt quise conocer Costa Firme en América del Sur. Gracias a la Universidad Nacional llegué a Caracas en plena revolución bolivariana. De adolescente había leído la biografía de Bolívar el peor enemigo del imperio en América española a cargo del embajador, catedrático oxoniense y polígrafo Don Salvador, quien llegaría a antifranquista furibundo y presidente del europeísmo liberal después de haberse declarado partidario de la democracia orgánica. En realidad, Madariaga se había declarado miembro de la Tercera España refugiándose fuera de la piel de toro cuando empezó la guerra civil. El caso es que había representado antes a la España republicana ante la Sociedad de Naciones y nombrado efímero ministro por el antiguo emperador del Paralelo devenido en republicano de centro derecha.

Las Asturias socialistas

(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

Las Asturias socialistas Mi discípulo y amigo Abel inició su trayectoria de posgrado hace quince años. Había empezado trabajando sobre las formaciones centristas en el Principado durante la transición. Por aquel entonces celebramos el V congreso internacional de la Asociación de Historiadores del Presente que habíamos fundado hacía diez años. Quisimos avanzar sobre la frontera final convencional de la transición situada entonces y hoy todavía en 1982. Los historiadores habíamos contribuido a fijarla en 1982 gracias a la labor de mi maestro Javier Tusell en congresos internacionales celebrados desde 1988, como el que coordinamos sobre la Oposición al franquismo, con el patrocinio de los ministerios de Cultura, Educación y Exteriores. Acabada de celebrarse también por los historiadores el cincuentenario de la Guerra Civil, aunque la administración socialista y el mismo Felipe González había sido renuente a la conmemoración debido a las políticas de reconciliación y echar al olvido el pasado. Un error de las políticas públicas de uso del pasado y para la memoria democrática, que pronto empezaría a corregirse con políticas de recuperación de baja intensidad que fueran más allá del retorno de la obra de los exiliados y los supervivientes, casi todos de la segunda generación del exilio, la mayoría hijos, antiguos clandestinos o emigrantes politizados en el tejido asociativo oficial, sindical o privado de los españoles de la diaspora.

  • Publicado en Cultura

Mi amigo Juan Avilés y yo: años casi juveniles de dos historiadores

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Llegué a la Uned en diciembre de 1985 un sábado en el que pude librar del cuartel donde hacía las prácticas como suboficial artillero, por eso de la Geografía supongo, ide la escala de complemento nombrado en el boletín oficial del estado o Defensa. Esa misma semana tuve que formar a todo el regimiento como militar de más rango dado que el coronel y otros jefes no habían podido llegar debido a las inclemencias del tiempo. En realidad, cómo finalizaba mi vida escolar con los cursos de doctorado, renuncié a ser suboficial de intendencia del mes que en navidad. Daba lugar a regalos de los suministros de los proveedores. La cosa daba hasta para un coche decían y yo estaba con mi viejo 600, que se cogió un calentón solo subiendo un suave puerto del Miera.

Un ugetista de Prieto: El ascenso del compañero Juan a líder socialista, 1945-1970. Homenaje a Nicolás Redondo (i)

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

Cuando murió Indalecio Prieto, el futuro líder de UGT, Nicolás Redondo, iba a cumplir 35 años. Los dos se habían criado en la margen izquierda y los barrios populares del Gran Bilbao. Llevaba casi veinte años de afiliado, desde que empezó a trabajar de aprendiz en la Naval de Sestao. Su padre, administrativo socialista represaliado, era admirador de Don Inda. Nico se había criado con su tía, una segunda madre, que se había casado con su padre al fallecer la vizcaína apellidada Urbieta. Quizá porque entendían algo el euskera, aunque en casa el castellano era la lengua, Nico Redondo Urbieta, el compañero Juan, fue designado para representar a las organizaciones socialistas en el Consejo General Vasco al cumplir los treinta años.

El proceso 1001 y el fin de los proyectos de huelga general revolucionaria antifranquista

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Con ocasión del próximo cincuentenario del juicio contra la dirección de Comisiones Obreras, conocido como proceso 1001, se va a inaugurar, dentro de las políticas de memoria democrática, una exposición en la Biblioteca Nacional comisariada por Carme Molinero, presidenta de la asociación de historia contemporánea. El juicio, iniciado el 20 de diciembre de 1973, tuvo una significación decisiva para la fase final de la dictadura franquista, pues coincidió con el asesinato del presidente del gobierno, almirante Carrero Blanco.

Gilberto Bosques, entre la historia y la memoria democrática

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

En estos días, el presidente de México ha realizado un homenaje al político y diplomático poblano Gilberto Bosques por su reconocimiento como memoria del mundo de la UNESCO. Bosques murió ya centenario en 1995, en el momento que por primera vez realicé una estancia en México. Pocos años después, en el 2000, gracias a la estancia durante un curso en El Colegio de México, el historiador y documentalista Alberto Enríquez Perea me animó a acercarme a la personalidad de Bosques por su labor en la protección de los refugiados republicanos españoles. Así, en mis libros De la guerra civil al exilio (2005) y La Batalla de México (2009) me acerqué a las relaciones hispano-mexicanas desde la Segunda República y durante la España del exilio. Con otros historiadores como Benedict Berhens y José Luis Morro he tenido ocasión de hablar sobre Bosques en otros momentos.

Una injusticia histórica: La “cuestión saharahui”

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

La cuestión saharahui ha sido una causa sentimental histórica para los jóvenes de la transición. Se les puede considerar las últimas víctimas del franquismo, despojados de la nacionalidad y forzados al exilio.

El más influyente historiador del mundo hispánico

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Solamente coincidí una vez con el profesor Elliott recién llegado a Oxford a comienzos de 1991. Los dos éramos unos recién llegados a la ciudad universitaria británica por excelencia. Elliott acababa de ser nombrado regius proffesor y a mi se me había concedido una beca postdoctoral del Ministerio para una estancia con Sir Raymond Carr, ya jubilado, en el St. Antony´s College. En ese encuentro casual, el ilustre profesor se interesó por mis proyectos de investigación, aunque no sé si se sintió decepcionado por mi interés por la violencia y politización del mundo rural durante los años treinta. Su humanidad y calidez me dejaron impactado para siempre.

  • Publicado en Cultura

Las monarquías ibéricas en la transición liberal

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

Resulta sorprendente la debilidad de los estudios históricos sobre las relaciones entre España y Portugal durante la primera mitad del siglo XIX, frente a la cantidad de estudios sobre el salazarismo y el franquismo o las transiciones a la democracia durante el siglo XX.

El trágico destino Chino de un diplomático cesante

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

Los Onís fueron una familia de diplomáticos durante más de 130 años entre 1760 y 1889. Cuatro generaciones desempeñaron puestos diplomáticos entre la época del final del Antiguo Régimen y la España liberal. El protagonista de esta historia, Luis Carlos de Onís y Onís, nació en 1820 y fue apadrinado por su abuelo Luis de Onís, recién regresado de su misión en Estados Unidos entre 1809 y 1819. Su padre, Mauricio Carlos, también diplomático, se había casado con su prima hermana, Carolina de Onís, e ingresado como oficial de la secretaría de Estado en 1818. Su brevísimo ascenso a la primera secretaría de Estado en el verano de 1840 le permitió recomendar a su hijo para que entrara en la carrera diplomática como agregado y joven de lenguas. En diciembre de 1840, su hijo ingresaba como auxiliar sexto de la secretaría de Estado, manifestando al presidente del gobierno, Joaquín Ferrer, que no lo hacía por los servicios de su padre ni en consideración a los “más de dos siglos que habían servido sus antepasados”.

La construcción de la transición

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

La Transición española a la democracia ha sido reivindicada con mayúsculas por diversas familias políticas de la España democrática, aunque con diversas cronologías. Mientras que los comunistas reivindicaron durante mucho tiempo el momento de la formulación de la política de reconciliación nacional desde 1956, los socialistas dudaron entre el pacto de San Juan de Luz con los monárquicos en 1948 y el Congreso de Suresnes en 1974, mientras que los casi hoy desaparecidos democristianos se fijaron en el coloquio de Múnich en 1962.

Alianzas familiares de realistas moderados devenidos en prohombres liberales

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

Los diplomáticos de la monarquía española del Antiguo Régimen y de la época liberal fueron un cuerpo privilegiado y reducido. A mitad de los años treinta del siglo XIX eran poco más de un centenar, aumentando hasta los 300 a final de siglo. La mayor parte pertenecía a la orden de Carlos III para la que se exigía pruebas de nobleza y habitualmente eran reclutados como jóvenes de lenguas por algún familiar. La decadencia de la monarquía tras las guerras napoleónicas y la pérdida de América continental había supuesto una reducción progresiva de este cuerpo privilegiado y de elite.

El destino centroeuropeo de una dinastía de diplomáticos, 1760-1822

(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

La guerra de los Siete Años, 1756-1763 puede decirse que fue la primera guerra mundial pues se extendió por escenarios europeos, americanos y asiáticos, dando la hegemonía y dominio de los mares a los británicos. El reino de España se vio arrastrado al conflicto, debido al segundo pacto de familia de los Borbones. Carlos III, rey de España desde 1759 y casado con Amalia de Sajonia, envió al conde de Aranda como embajador en Varsovia en 1760, al conocido reino de las Dos Naciones que estaba regido por una dinastía sajona. Aranda reclutó a José de Onís como secretario de embajada, dejándole a cargo de la misma al ser llamado para encabezar la invasión de Portugal. La muerte del rey sajón y la intervención del imperio ruso en 1763 supuso que fuera entronizado en Polonia una nueva dinastía lo que fue contestado por los Borbones. Onís recibió la orden de retirarse de Varsovia en agosto de 1764, quedando en Dresde como encargado de negocios en 1767 al mismo tiempo que seguía siendo responsable de los negocios polacos. Allí permanecería hasta marzo de 1784, observando el primer reparto de Polonia entre Rusia, Prusia y Austria. Poco antes de partir Okecki, gran canciller de Polonia, le dirigió una misiva en la que transmitía una carta del rey polaco Estanislao II en la que buscaba mejorar relaciones con el rey de España.

Las tribulaciones del caballero Onís

(Tiempo de lectura: 4 - 8 minutos)

La Biblioteca Nacional ha adquirido hace poco un libro del que fue embajador de Estados Unidos en España entre 1819 y 1823, el georgiano John Forsyth, para desempeñar más tarde con el presidente Jackson la secretaría de Estado. El libro, titulado Observaciones sobre la memoria del señor Onís relativa a la negociación los Estados Unidos fue publicado en Madrid en 1822, aunque el manuscrito original está firmado en septiembre de 1820. Para el otoño de 1820, las Cortes del trienio liberal aprobaban la ratificación del Tratado de amistad y límites entre España y Estados Unidos, también conocido como Tratado de La Florida, Transcontinental o, simplemente, Tratado Adam-Onís de febrero de 1819.

El bicentenario de México o la ambigua independencia

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Se celebra en estos días el bicentenario de la independencia de México. Una guerra civil, desarrollada durante 11 años entre 1810 y 1821 que culminó el ejército realista que había vencido en la contienda a los insurgentes, pero, al mismo tiempo, militarizado la sociedad y destruyendo el orden virreinal. Mientras el virrey Calleja consiguió con el terror y la política destruir al gobierno insurgente, desde 1817 el nuevo virrey Ruiz de Apodaca logró con miles de indultos restablecer la tranquilidad en la Virreinato. El restablecimiento de la Constitución en 1820 hizo que los diputados mexicanos tuvieran un gran protagonismo en el Trienio liberal presentando el proyecto de una especie de confederación o commonwealth hispánica en junio de 1821, que fue rechazada por Fernando VII.

Demasiado progresista para moderado, demasiado moderado para progresista

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

La adaptación de las élites al largo proceso de la revolución liberal en España entre 1808 y 1843 fue generalizado a pesar de las guerras civiles en la península y América, y las invasiones francesas de 1808-14 y 1823-28. Sin embargo, muchos rasgos del Antiguo Régimen pervivieron durante el resto del siglo XIX en aspectos como una estructura social predominante de propietarios rurales, las mentalidades o la continuidad de ciertos privilegios.

Rafael Mira Molina

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Nació en Baeza (Jaén) el 22 de mayo de 1893. Fue peluquero y barbero. Ingresó en la Sociedad del oficio en 1915 y en el PSOE en enero de 1916. Participó en la constitución de la Agrupación Socialista de Baeza y fue concejal del ayuntamiento de esta ciudad desde el 8 de abril de 1920 hasta septiembre de 1923. Posteriormente se trasladó a Madrid, donde trabajó como barbero y peluquero e ingresó en la Agrupación a comienzos de 1930. Fue secretario del Sindicato de barberos en Madrid, y delegado del mismo al Congreso Extraordinario de la UGT en 1927 y al XVI Congreso en 1928. Fue secretario general de la Federación Nacional de Peluqueros y Barberos de la UGT, a la que representó en el Comité Nacional de la UGT de 1932 a 1936 y en 1938. Durante la guerra civil fue comisario político.

La obsesión antinapoleónica de un diplomático

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

El 5 de mayo de 1821 moría Napoleón en Santa Elena. Encaminado a su último destino diplomático en Londres, Luis de Onís recibía la noticia de la muerte del emperador, cabeza del “linaje infernal”. Nacidos con una diferencia de siete años en los años sesenta del siglo XVIII, Onís había observado desde 1780 el final del Antiguo Régimen, el desarrollo de la revolución francesa y el ascenso de Napoleón desde su misión en Dresde. La corte sajona se terminaría convirtiendo en un satélite del imperio napoleónico como un nuevo reino, tras la desaparición del sacro imperio romano germánico.

Rafael Méndez Martínez

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Nació en Lorca el 19 de agosto de 1906, fue el menor de siete hermanos. Su padre, José, trabajaba en la agricultura y la ganadería y su madre, Águeda, además de ocuparse de las labores de la casa, trabajaba en el negocio familiar, una confitería situada en ese mismo barrio. Su formación comenzó con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde cursó primaria, aunque el Bachillerato lo hizo por libre presentándose solo a los exámenes. Dos de sus hermanos, uno médico y otro farmacéutico, influyeron en la opción de Rafael Méndez por la medicina.

¿Un reino borbónico para Texas?

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

En estos días he tenido acceso a la correspondencia personal de Luis de Onís a su hijo Mauricio Carlos desde Filadelfia entre 1809 y 1819. Esta correspondencia es reveladora de la personalidad de Onís, un veterano diplomático formado en Alemania, que vivió las convulsiones de la guerra y de la revolución liberal durante la segunda década del siglo XIX en Estados Unidos, coordinando de facto a las autoridades del imperio español en América y firmando un tratado en 1819 que cedía las Floridas a cambio de preservar la frontera de Texas y retardar el reconocimiento de los insurgentes en Iberoamérica.

Los Onís y Cuba

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Solamente un miembro de la dinastía de diplomáticos residió en Cuba, Raimundo de Onís López, que había sido cónsul del reino de España en Burdeos en 1767. Fue enviado como director de correos diez años después, alcanzando el puesto de intendente de Finanzas en la isla en septiembre de 1788. Aunque no se conoce con certeza la fecha de su muerte en Cuba posiblemente se produjera a comienzos del siglo XIX. En 1809 llegó a Estados Unidos, su sobrino Luis de Onís González, coordinándose con los capitanes generales de la Isla, de los que dependía la gobernación de las Floridas. Luis estableció relación con el intendente general de Puerto Rico desde 1813 y de Cuba desde 1816, el liberal Alejandro Ramírez, seguramente debido a la experiencia anterior de su tío Raimundo. El Intendente había fijado las tierras de realengo, favoreciendo la inmigración desde España y la concesión de tierras. Así Onís recibió ofertas de tierras en Puerto Rico y en 1818 solicitó 500 caballerías de tierras (unas 100 hectáreas) en Cuba, teniendo en cuenta la expansión de los cultivos de caña de azúcar. En su correspondencia con su hijo Mauricio, pensaba que tendría que emplear mano de obra esclava negra para tal menester. No existe constancia de la concesión de dicha solicitud, aunque fue informada favorablemente por el ministerio de Estado teniendo en cuenta los servicios prestados. Onís había establecido, además, vínculos con una Sociedad Económica de Amigos del País cubana.

Claudina García Pérez

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Nació en Miranda de Ebro (Burgos) el 26 de enero de 1889. Ingresó en la Agrupación Femenina Socialista de Madrid el 1 de julio de 1918, en la que ocupó diversos cargos de su Comité directivo y la representó en el Congreso Extraordinario del PSOE en 1921. Participó en la fundación de la Asociación de Obreras de Ropa Blanca (AORB) y similares de Madrid y sus limítrofes, creada el 29 de enero de 1928, y de la Asociación de Obreras y Obreros del Hogar, el 1 de febrero de 1931. Al disolverse la AFSM en mayo de 1927 pasó a la agrupación socialista local. Asistió al XVII Congreso de la UGT en 1932 como delegada de la Federación Nacional de la Industria del Vestido y Tocado, formando parte de la Comisión de designación de ponencias y de la ponencia «industrias cinematográficas» y donde además fue secretaria de la 9ª sesión.

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