Escila
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Además de dar nombre a una ninfa metamorfoseada por Circe en roca, como nos cuenta Ovidio, también dio nombre, según Homero en La Odisea, a un monstruo marino, hijo de Crateida, que habitaba en una oscura caverna. Contaba con doce patas, seis cuellos de una larga longitud, que terminaban cada uno de ellos en una cabeza espantosa, cuya boca tenía tres hileras de dientes. Se dedicaba a aterrar a los marinos con sus rugidos, algo parecidos a los del león o un perro, para luego devorarlos.
Otra versión consideraba que escila tenía torso de mujer y cola de pez, asi como, seis perros partiendo de su cintura, pero que solamente tendrían dos patas, las delanteras, es decir, doce en total.
La cueva donde habitaba se encontraría en lado de Calabria en el estrecho que separa la península Itálica de Sicilia, es decir, el Estrecho de Messina. En lado siciliano vivía Caribdis, otro monstruo, que el lector ya conoce. El problema de los barcos era que como el Estrecho era “tan estrecho” que si intentaban evitar a uno de los monstruos se acercaban peligrosamente al otro. Ambos monstruos simbolizarían la expresión “Estar entre Escila y Caribdis”, es decir, una forma sofisticada de decir que se “estaba entre la espada y la pared”.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.