El movimiento obrero en A Coruña hacia 1903 desde la perspectiva socialista
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
El Socialista publicó en el primer número del año 1904 un resumen de la situación del movimiento obrero en A Coruña desde la perspectiva socialista contraria a la anarquista. En nuestro afán de aportar materiales sobre la historia del movimiento obrero nos hacemos eco del mismo, en línea con nuestro anterior trabajo sobre el Primer Congreso Galaico-Portugués. El informe iba firmado por el corresponsal del periódico, con fecha 23 de diciembre de 1903, y se refiere a dicho año. El análisis comenzaba explicando que no se había avanzado en la organización del movimiento obrero por la fuerza anarquista en la zona. El corresponsal quería demostrar su afirmación con datos aportados por los propios anarquistas en enero de 1903 y otro posterior de otra colectividad no socialista para que no se le tildara de sectario.
Según el primer documento a comienzos del año había diecinueve sociedades obreras, con 2.532 afiliados. Aunque en esos datos no se incluía la Sociedad de Canteros “El Trabajo” y la que encuadraba a los trabajadores de la fábrica de cuchillos y tijeras.
Según el segundo documento la cifra de sociedades había bajado a quince con 2.132 miembros, pero ya en ese cómputo se añadían las dos sociedades antes no incluidas, por lo que el descenso era mayor aún. La Sociedad de Canteros contaba con doscientos miembros, y la de la fábrica con cincuenta. Al parecer, había otra Sociedad de Canteros disidentes, aunque no parecía que estuviera inscrita en ningún lado, con treinta miembros. Por fin, el semanario que las Sociedades tenían ya no se publicaba.
El corresponsal se lamentaba del evidente retroceso para beneficio de los patronos, achacando la causa al proceder de los anarquistas, y no a la crisis de trabajo porque, aunque ésta era evidente, los oficios que estaban más desorganizados eran los que menos sufrían esta crisis. Además, apuntaba que las crisis de paro podían hacer disminuir afiliados, pero no disolver las organizaciones sindicales. Los anarquistas habían contribuido supuestamente a este descenso porque hacían reclamaciones “extemporáneas”, como ocurría en las Sociedades que contralaban. Por esa razón, la construcción de edificios estaba paralizada en la ciudad.
El corresponsal terminaba preguntándose si este descenso de la organización obrera por efecto de la mala dirección sindical guiada por los anarquistas influiría en los trabajadores para emprender otro rumbo, otra línea sindical, diríamos nosotros. Era optimista.
Además del artículo citado sobre el Primer Congreso Galaico-Portugués, es muy importante consultar el libro de Ramón Villares, et allí, O mundo do traballo en Galicia (2016), y el libro de Raimundo García Domínguez (Borobo), A nacencia do Socialismo en Galicia: Pablo Iglesias, o galego, de Raimundo García Domínguez (Borobo) (2001).
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.