Amaños y apaños
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Opinión
Cada día les exigimos más a nuestros políticos, sobre todo menos trucos y más autenticidades en sus palabras y actuaciones, más compromisos y coherencias entre lo dicho y lo hecho, menos chapuzas y más destrezas y habilidades para resolver los problemas que nos afectan.
Las tretas y engaños deben dejar paso a la ética y la verdad, sin quedar presos en la demagogia de discursos vacíos, que pretenden rellenarse con manejos, amaños y apaños, que lejos de arreglar situaciones, las complican, en lugar de envolvernos en la sana discrepancia de una atmosfera más cerca del conflicto que del dialogo y el acuerdo.
Sin ir más lejos, no podemos llegar a entender ni ser comprensivos con la metamorfosis del PP, que, tras más de mil días de bloqueo, accedió a negociar la renovación de diferentes órganos institucionales, y el pacto llegó en horas, salvo el Consejo General del Poder Judicial. Nos preguntamos ¿Qué hay detrás de esta estrategia?
¿Logrará el señor Feijoo cumplir la Constitución y completar el acuerdo de renovación de los órganos judiciales? ¿Por qué no ha sido capaz de decir que no a un pacto con VOX y establecer un cordón sanitario como han hecho los franceses tras los resultados electorales de cara a la segunda vuelta de sus Elecciones Presidenciales? Y, sin embargo, el PP ha apostado por un populismo de la ultraderecha frente al europeísmo de sus colegas de Europa.
Aunque se resista a hacerse fotos con VOX y Abascal, no debería haber permitido abrirle las puertas a formar parte de un Gobierno autonómico como el de Castilla y León. Es un gran error al que hemos de ponerle freno todos los demócratas, ya que es debilitar las instituciones, pero que tiene todas las bendiciones de Génova ya que en el discurso de investidura el PP estuvo representado por Ana Pastor y nadie paró el pacto y las exigencias de VOX.
Por tanto, el PP ha legitimado a la ultraderecha a VOX y lo hará, si el señor Feijoo no lo remedia en Andalucía si lo necesita para gobernar o algún día en España, que espero no suceda. No entendemos como se le da carta de naturaleza a un partido que si pudiera terminaría con el Estado autonómico. Esto supone favorecer una involución democrática, ya que hasta ahora ha apoyado para que el PP pudiera gobernar, pero ahora gobernará y ya sabemos cuáles son sus propuestas.
Incluso hay lideresas históricas como Esperanza Aguirre, que ha manifestado sin cortarse un pelo que “le parece estupendamente bien que VOX haya decidido apoyar al PP y como se titula su último libro, lo hace sin complejos, ya que es un partido con el que coincide en algunas cosas y discrepa de otras”
Por otra parte, Feijoo, tiene la oposición en casa con Isabel Díaz Ayuso, que una vez ha dejado fuera de combate a Casado ahora intenta indicarle el camino a seguir al nuevo líder sobre lo que hay que hacer y lo que no. Ha conseguido que el Congreso del PP de Madrid sea el 20 y 21 de mayo y ha avisado a Feijoo:” Si no somos una oposición real, nos iremos todos al barranco”
Además, doña Isabel y Cuca Gamarra estarán presentes en la toma de posesión de Mañueco, lo que supondrá santificar y bendecir la puesta en marcha del Gobierno con VOX y ya hay dirigentes del PP que sotto voce van diciendo que una vez que Ayuso consiga ser proclamada en el Congreso de Mayo máxima responsable del PP en Madrid, seguirá dándole dolores de cabeza a don Alberto. Y es que esta mujer no para.
Si a esto añadimos que el alcalde de Madrid, Martínez Almeida se encuentra un poco chamuscado entre escándalos de comisiones, primos y demás parientes y ya apenas nadie habla del hermano de Ayuso, los apaños y amaños refuerzan y debilitan a las diferentes familias políticas en el PP, de cara al Congreso del PP madrileño.
Lo cierto es que el tema de las mascarillas y comisiones en Madrid, al margen del curso judicial que siga , es un escándalo político que tiene titulares para dar y repartir pero que si tuviéramos que destacar tres, por aquello que a la tercera va a la vencida, podrían ser éstos como muchas otras obscenidades , de la Alberto Luceño el teórico socio del hijo del duque de Feria Luis Medina o como él se denomina facilitador del contrato, y acuño como lema “Para la saca” o cuando manifestó que merecía por sus méritos la medalla de la ciudad de Madrid
Y para colmo del remate lo que lamentaba el propio alcalde Almeida, que se queja de que es una cacería de la izquierda y que es víctima de un delito y por tanto no tiene que dimitir e insiste que “Los han estafado”. Por cierto, que, puestos a poner una nota misteriosa en este folletín de pillos y jetas, nadie localiza al proveedor malayo San Chin Choon. ¿Dónde estará?
Pues señor alcalde, si usted no se enteró de lo que le advirtió la Fiscalía hace tiempo, y era un secreto a voces que ahora escandaliza a España entera, debería dimitir por “despistado” o lo que es lo mismo por incapacidad política. No vale en el colmo de intentar enredarla echarle la culpa de todo a la izquierda y a Pedro Sánchez. Sería un ejercicio de pedagogía política señor Almeida el asumir sus responsabilidades políticas, tan necesario para combatir la desafección ciudadana hacia algunos políticos.
Además, Luis Medina, marqués de Villalba, hijo de Naty Abascal y hermano del duque de Feria, a través de su abogado pide expulsar al Ayuntamiento de Madrid de la investigación del escándalo de las mascarillas, y dice que “El Ayuntamiento se dio por satisfecho con la solución por lo que no puede venir a quejarse de algo que dieron por válido sin interponer ninguna reclamación” “En caso de que haya alguna irregularidad, la irresponsabilidad podría recaer en dicha situación”
Demasiados personajes y aspectos de la vida se conjugan entre amaños y apaños, y van por el mundo predicando su verdad y practicando la mentira entre el trincar, trucar y trampear, conectando con las cloacas y estigmatizando todo lo que les rodea.
A veces sacamos la cabeza desde el hoy más profundo, y vemos brillar unas luces de esperanza, que está muy lejos de la miseria, la carroña y las palabras sin sentido, para reencontrarnos con la riqueza de nuestras ideas que circulan a toda velocidad por nuestras mentes, la limpieza de nuestros comportamientos y las voces adecuadas a cada situación.
Hay quienes quieren amañar y apañar nuestras historias a su antojo, y colocarnos a merced de sus voluntades en cada momento, como si fuéramos títeres o muñecotes que ellos pueden manejar y mover o hacer hablar cada vez que les dé la gana.
Nos cuesta demasiado la lectura y la firma de muchos documentos, en los que los secretos y misterios están en la letra pequeña, las fragilidades en las fortalezas, y las voces y discursos de muchas palabras que no nos dicen nada. Necesitamos aventuras en las que ocurran cosas y escribamos de forma honesta, sin tapujos ni artificios, sin amaños ni apaños.
Demasiadas cosas que explosionan nuestra creatividad, son difíciles de enseñar y hemos de saber combinar y mezclar adecuadamente libertades, luchas, pasiones e imaginaciones. Como somos capaces de generar abundancia a partir de la escasez y cuando tenemos poco debemos acertar más.
Vamos tejiendo relaciones desde nuestro dialogo con nosotros mismos y con los demás, sin líos ni montajes, sin preocupaciones por cuestiones inútiles, sin falsedades ni falsificaciones, sin apariciones ni reapariciones, sin malas rachas ni infortunios.
Con claridades y rotundidades, con palabras y comportamientos leales y sinceros, hay personas que nos hacen ser mejores, aceptando el paso del tiempo y el cambio de espacio, sin vaguedades ni superficialidades, procurando rodearnos de todo aquello que nos produzca bienestar.
Estar con la gente que nos quiere es el mejor antídoto para inyectarnos vitalismo y superar cualquier bajón anímico que tengamos. Sin amaños ni apaños, yendo de frente y con la cara bien alta será la medicina más óptima para superar la apatía y la nostalgia.
Las vísceras para dialogar y las prisas por llegar no son buenas consejeras de las sabias decisiones, dejemos a un lado los pulsos y los atascos, y juguemos limpio sin amaños y sin apaños. Seamos coherentes y que nuestras palabras se correspondan con nuestras actuaciones, y no olvidemos como dice el presidente Pedro Sánchez que “el impuesto más caro que pagan los ciudadanos es la corrupción”.