Françoise Lemoyne, un pintor rococó de destino trágico
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
François Lemoyne (1688-1737) fue un pintor francés en el universo del rococó, que ganó el Premio de Roma y estuvo en la decoración de Versalles, como hechos más sobresalientes de su carrera pictórica.
Siendo un adolescente de trece años entró a estudiar en la Real Academia de Pintura y Escultura, fundada en 1648 por el cardenal Mazarino. Se formó con Louis Galloche, y estuvo en la institución entre 1701 y 1713. En 1708 ganó el Premio de Roma (Prix de Rome), como hemos aludido. Se trataba de una beca o premio creado por Luis XIV en 1663 y que se concedía a los jóvenes artistas pintores, escultores y arquitectos en un concurso bajo el sistema de eliminatoria. El premio era muy interesante porque suponía la estancia durante cuatro años, con cargo al rey en la Academia Francesa de Roma, fundada por Colbert y Lebrun en 1666, una estancia que se podía prolongar si el director de la institución así lo estimaba por la habilidad del artista. La estancia en Roma era un premio muy sugestivo porque suponía vivir en medio del arte. Se estudiaba la cultura clásica y el Renacimiento.
En 1729 fue elegido miembro de la Academia, lo que le catapultó en el mundo artístico francés. Además de un pintor sobresaliente, también se destacó como grabador y dibujante.
Lemoyne entró a trabajar en la decoración de Versalles, donde se le llegó a comparar con la maestría del gran Charles Le Brun, uno de los pintores y teóricos más destacados que dio el siglo XVII en Francia y fundamental para Versalles.
En 1727 se presentó a un concurso convocado entre los pintores de historia de la Academia por el duque d’Antin, que era el Surintendant des Bâtiments, es decir, el arquitecto encargado de los edificios y palacios del rey. Concurrieron doce obras. Ganó Lemoyne junto con Jean-François de Troy.
Cuadros importantes de Lemoyne son el Narciso de 1728 que se conserva en Hamburgo, en el Kunsthalle, Luis XV dando a la paz a Europa en el Salón de la Paz de Versalles, de 1727, La apoteosis de Hércules en el plafón del techo del Salón de Hércules, también de Versalles (1733-1736), o Hércules y Ónfale de 1724 en el Louvre, etc.
Lemoyne colaboró con otros artistas de su época, como Charles de la Fosse o Charles Antoine Coypel, entre otros.
Pero su destino fue trágico. El exceso de trabajo, las intrigas de Versalles y la muerte de su esposa afectaron a su salud mental. En 1737 se suicidó apuñalándose hasta siete veces, unos meses después de haber terminado La apoteosis.
Existe un interesante trabajo sobre esta pintura de la apoteosis de Jaime Blanco Aparicio, “La apoteosis de Hércules de Françoise Lemoyne, intencionalidad y contexto. Una posible interpretación a la luz de la tradición política de Francia”, en Cuadernos dieciochistas, 18, 2017, pp. 207-241.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.