Thomas Hodgskin o la justificación económica de los sindicatos
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Thomas Hodgskin (1787-1869) fue un oficial de la Marina británica y escritor economista, profundamente crítico con el capitalismo y defensor desde la perspectiva económica de los sindicatos.
Su espíritu crítico nació en su primera etapa de la vida cuando servía en la Marina, ya que llegó a escribir un ensayo sobre la disciplina militar en el año 1813 donde criticaba la brutalidad existente en la misma.
Dejó esta vocación para ponerse a estudiar en Edimburgo y Londres, entrando en el círculo y ámbito de los utilitaristas de James Mill y Jeremy Bentham. Eso le permitió ampliar sus conocimientos, ya que pudo viajar por Europa, y que le permitió escribir otro libro sobre esta intensa experiencia. Regresó a Gran Bretaña, residiendo en Edimburgo y luego, a partir de 1823 en Londres donde ejerció como periodista. Y comenzó a destacarse por sus críticas en economía política hacia James Mill y David Ricardo.
En este sentido, en la polémica y debate que se generó en Gran Bretaña sobre la legalización de las asociaciones obreras, Hodsgkin se decantó claramente a favor de las mismas frente a Mill y Ricardo.
Hodsgkin escribió un interesante libro sobre la defensa del trabajo contra las pretensiones del capital (1825), fruto de un ciclo de conferencias en el Instituto de Mecánica de Londres, y donde defendía la idea de que el trabajo era la fuente del valor, pero, sobre todo, que se estaba produciendo una expropiación de la riqueza generada por los trabajadores por parte de los capitalistas, algo que nos puede recordar el concepto de plusvalía de Marx. Es evidente que se inspiraba en la teoría ricardiana del valor, pero se apartaba de la misma porque se posicionaba a favor de los trabajadores.
En la misma línea polemizó con Malthus y Robert Torrens sobre la teoría del valor. No era el capital quien lo creaba, sino, el trabajo, como insistía nuestro protagonista. También atacó a Bentham por dar demasiado protagonismo al gobierno al considerar que tenía un componente excesivamente coercitivo.
Pero, aunque sus planteamientos tengan un cierto carácter socialista, como hemos apuntado con la referencia a Marx, Hodgskin no era contrario, en realidad, al capitalismo. Defendía el papel de los pequeños productores, pero también la necesidad de los sindicatos para frenar a los poderosos intereses económicos.
Para ahondar en el pensamiento de Hodsgkin es conveniente acercarse al trabajo de Diego Guerrero, Historia del pensamiento económico heterodoxo (2004).
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.